Cuando nace la mañana,
es un nuevo nacimiento en tu ser
y contemplas arrobado, el sol su cuesta subir,
y le imitas, emprendiendo el camino de la tuya sin saber adónde vas.
Al promediar este día
sientes que has fracasado
miles de veces y que otras tantas triunfarás
El ascenso aún no te cansa y sigues tu transcurrir.
El sol tiene su destino y de él no se apartará;
Tú no tienes en tus manos ni siquiera media órbita
Tú caminas por tu día tan a tientas como el ciego
que ignora a qué se enfrenta en cada paso que da.
Mas, cuando llega la tarde, prólogo suave de la noche,
sientes que estás terminando con la batalla que implica
querer sostener tu vida en este diario luchar
y con la certeza débil de estar haciéndolo bien, que te impulsa a continuar.
Una vez que entró la noche. tú empiezas a deleitarte
mimado en su oscuridad y por ella acunado,
en sus brazos dormirás un merecido descanso
y un olvido momentáneo de tu duro trajinar.
un paseo por el universo! un dia en el sistema solar, puede ser una metáfora de toda una vida (en el mismo sistema...)
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