Hoy comenzaba mi día
igual
Pero alguien lo
interrumpió
Y con caricias y
palabras dulces
Otra vida me ofreció
Mis ojos, huecos
vacíos, ya no quieren mirar colores
Que se diluyen muy
lentamente
Y me dejan exangüe una
vez más
No me arriesgo, sería
fatal
Más decepciones que
soportar
Son demasiadas, no
puedo más.
Ya las viví y no quiero
ser
De nuevo presa de otro
dolor.
Mi pobre alma se
arrastra sola
Y no quiere otra vez llorar,
¿Si llora un alma?, ¿Tú
me preguntas?
Copiosamente, respondo
yo
Y no acaba aún de llorar
la muy cercana y no
olvidada desilusión.
¿Qué quiere un hombre
De una mujer que ya lo
dio todo
y él nada tomó?
¿Qué busca ahora si
antes no quiso?
¿Con qué promesas osa
otra vez
Tomar mi alma y
depredar?
El miedo acerbo ronda
mi alma
Por algo advierte
que su presencia es un
peligro
Es que él es mil
muertes
En cada día que a su
lado
He de pasar.
¿Qué haré?
Otra vez, ¿qué haré?
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