jueves, 26 de diciembre de 2013
Presencias y ausencias
Se vuelven ausencias
y fueron presencias
tangibles, cercanas,
íntimas y amadas.
Un día, quién sabe por qué
dejaron de serlo
y así, tan de pronto,
se volvieron ausencias.
Añoranzas de cuerpos y mentes
que nos habitaron
que fueron intensos
que dieron espejo
a nuestra existencia.
Ahora, ausencias que pesan,
almas que faltan,
pensamientos, afectos,
¡fueron tantas cosas!
Quisiera explicar
qué es lo que falta
pero es tan inmenso
el espacio vacío
que no sé que diría
que, con cierta elocuencia,
le pusiera un nombre a este vacío,
a estas ausencias.
No alcanza decir:
Son ausencias,
no explica, no dice.
¡Es tan grande este hueco!
Podría nombrar cada una de ellas
igual no alcanza
para traerlas de nuevo
y que fueran, como antes,
intensas presencias,
reales espejos,
sueños compartidos,
horas de llanto, horas de alegría.
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