domingo, 29 de junio de 2014
Sonidos y colores
Los sonidos traen consigo los colores
Arco iris acompaña su sonoridad
Los oídos los absorben y aprecian, se endulzan
Van cayendo en cascadas invisibles
Y, muy dentro de nosotros,
Sus colores van formando
Un arco de tonalidades luminosas.
Si tristeza nos invade
El gris se adueña de todo
Los sonidos se esfuman
El silencio se torna oscuro
Los colores se ausentan
Todo muda en su aspecto
Hay tinieblas, no hay luz
¿Cómo hallar la manera
de salir de este lugar?
Errantes, vagabundos, aturdidos
Los colores no han vuelto
El mundo se tornó opaco
Ha huído la luz de nosotros
Los sonidos y colores
Desaparecidos todos
Juntos, como llegaron.
Un momento inesperado
Atentos, observamos, escuchamos
Los sonidos van volviendo
Inundación de colores
Sorprendente profusión
¡Es tan breve la tristeza!
Como breve el bienestar
¡Tan hermosos los colores!
Como bello es su son.
Regreso
Inesperadamente surgida de nuevo
a mi vida, cierta calma iluminada
me devuelve la armonía.
¿ Qué encanto extraño produjo el milagro?
De pronto el mundo ha cambiado
¿Acaso es un toque de magia?
Mis ojos se abren asombrados
Todavía es posible una vida mejor.
Incrédulo contemplo la novedad.
Es el regreso del amor a la vida
Del amor perdido
Fin del abandono.
El abrazo añorado consuela
La serenidad de sentirse amado
¡Cúanto bien en el tiempo del abrazo!
domingo, 22 de junio de 2014
Imágenes
Imágenes rotas o completas,
rompecabezas y mapas,
recuerdos vagos, insistentes,
pugnan por ser presente eterno,
rondan a toda hora en nuestra mente.
Las armamos de nuevo, y semejan
ser, otra vez, lo que fueron;
mas no lo son, sólo parecen,
ya que son parte del pasado
y no pueden volver a tener vida.
Nos componen: de ellas somos resultado.
El presente nos fuerza a abandonarlas,
emprender nuevos caminos y evitarlas,
y avanzar sin su peso añorado, además
las que vuelven, casi siempre, son penosas.
Y si fueren placenteras, nos retardan:
no hay manera de hacer que se repitan
y quedamos suspendidos en su encanto
aumentado en un esfuerzo por vivirlo
las mil veces que aparecen en la mente.
Aprender cada día del pasado.
Los recuerdos sólo sirven para ello.
No hay cambios, no podemos repararlos,
y si vuelven, nos tentamos, y los tomamos
como excusa conveniente, y así, evitar el presente.
viernes, 20 de junio de 2014
A ustedes
A ustedes, que leen
de mi alma secretos.
A ustedes, que a veces,
se sienten semejantes.
A ustedes que reciben
por este Universo,
efluvios de mi alma,
sin pretensiones,
son sólo expresiones
de aquello guardado,
que fluye, que mana,
un día, de pronto,
sin razón alguna.
A ustedes, hermanos
de esta humanidad
que a todos atañe.
A ustedes que miran
esa letra que habla
de un otro igual.
A ustedes, amigos,
les cuento mi alma,
vuestra compañera,
espejo, opuesto, tristeza,
alegría, amor, calma.
¡En fin! A ustedes,
en mis pobres versos,
les muestro mi alma.
Alba interrumpida
Ha llegado el alba una vez más sin ti,
y tu ser se me aparece, insolente,
insidioso.
insidioso.
He tratado, he intentado olvidarte:
tu imagen se resiste y vuelve,
rebelde y arrogante.
Sabes desde lejos,
que jamás podré olvidarte
y que a pesar de todo,
mi amor, intacto permanece.
rebelde y arrogante.
Sabes desde lejos,
que jamás podré olvidarte
y que a pesar de todo,
mi amor, intacto permanece.
Alba interrumpida en su calma:
ya creía haber salido de tus garras,
pero aun lejana, el alma me acongoja
tu recuerdo.
He intentado olvidarte;
no lo he logrado.
Vanos intentos, dolorosos.
Vanos intentos, dolorosos.
¿Hasta cuándo irrumpirá
en mis días, tu figura amada
ya tanto ha perdida?
jueves, 19 de junio de 2014
Han venido por mí
Han venido a buscarme,
y aquí me encuentran.
No hay donde esconderme.
He esperado por ellos, sin saber
ni cómo eran.
Sabido es, desde siempre
que algún día llegarían:
a todos la misma suerte,
sin golpear ni avisar,
y sin puertas, entrarian.
Han venido a buscarme,
y el llamado es apremiante;
los tiempos se han acabado,
para mí, no para ellos,
impertérritos y eternos.
Implacables, arribaron, y
arrojaron su bagaje sobre
mis pobres espaldas
que aguantaron el embate
sin inútil resistencia.
Ellos son fuertes, eternos,
son los de siempre, inevitables.
Unidos llegan y se imponen.
Con la carga que nos toque,
y la inapenable cosecha.
Ya han llegado, y a quedarse;
no se han de ir si no es conmigo,
ya que es ese su mandato.
Mis pretextos ya no valen:
¡es la hora de partir!
lunes, 16 de junio de 2014
Con el alma rota
¡Con el alma rota! ¡Con el alma rota!
Así, gimiendo con el alma rota.
Es tan profundo el dolor,
Es tan hondo el padecer,
Es tan intenso el sufrir,
Con el alma rota.
Otra ilusión se ha quebrado
y con el alma rota, estoy erguido.
Otro sueño sin cumplirse
y con el alma rota, me desvelo.
Otra pendencia he visto
y con el alma rota, lloro.
Con el alma rota, vago
y sigo, como sin vida
Con el alma rota, persisto
y soy fantasma de lo que hube sido.
Con el alma rota, porfío,
y recojo los jirones.
¡Pobrecita de mi alma,
tanto y tantas veces rota!
¡Pobre de mí, que sin ella,
nada soy y nada tengo!
domingo, 15 de junio de 2014
Limpieza y desapego
No te imaginas cuántas cosas "he arrojado" de mí.
Afortunadamente, el hecho de saber que
ya no se es dueño del mundo,
hace que inclines la cabeza, obediente,
y camines sigiloso, con cautela,
y no llames la atención de los dioses,
para que éstos no te miren
y te fulminen con otro destino peor.
Si te vieran orgulloso y aguerrido,
de inmediato tendrías tu penitencia,
que, viniendo de los dioses,
no es poca, ni fácil de acatar.
Así que a caminar con cuidado
que el destino implacable te vigila
esperando el descarrío,
para enviar la corrección.
Insondable
¿Qué lugar hay más oscuro
que el interior de uno mismo?
Aventurarse en sus abismos
es indicio de coraje y de audacia,
y de imprudencia también,
¿quién sabe qué encontraremos?
Son pocos y muy breves los instantes
en que estamos inmersos en sus honduras,
sobrecogedores o deslumbrantes,
y salimos derrengados o triunfantes,
según el fruto de tal riesgosa visita,
y de qué ha sido vislumbrado.
¿Somos inconcientes del peligro?
No sabemos que éste exista.
Somos atrevidos en el viaje,
somos incautos, e ignoramos todo.
Ni siquiera desciframos el misterio descubierto,
si es que algo destapamos.
Tal vez nos deja, la misma ignorancia,
salir indemnes, a veces, de este viaje.
Otras veces, emergemos ¡tan heridos!
¡Hemos percibido algunas realidades!
Entonces, ¿cómo continuar esta vida
con la novedad revelada?
jueves, 12 de junio de 2014
Encerrado
¿Qué mantiene mi pecho encerrado?
¿Qué oprime mi corazón ahogado?
¿Qué encierra mi cuerpo y sofoca mi alma?
Una estrecha armadura de hierro
parece aprisionar mi ser,
y es extraño así sentirse.
Encarcelado en mí mismo,
este encierro llega hasta mi alma,
y es extraño así sentirse.
¿Hallaré un modo de librarme?
¿O esta prisión será definitiva?
¿Qué es definitivo en el humano?
Una ciénaga muy densa me rodea,
y mi andar se vuelve lento e imposible.
¿Adónde iré así encerrado?
miércoles, 11 de junio de 2014
Si supieras...
Si supieras, ¡ah!, si supieras
lo que siento, y entendieras.
Si supieras que mi alma está muy seca
y que mi corazón por ella se inquieta.
Si supieras, amigo mío, si supieras,
que en mi vida ya no caben decepciones,
que los sueños sólo hablan de pasado
y que mis ojos carecen de paisajes.
Si supieras que mis tardes son pantanos
que atravieso, que sus lentas horas me envuelven
en mantas pringosas de tristeza,
y me invade esa enorme soledad humana.
Si supieras, amigo mío, si supieras,
qué bien me hace tu afecto,
tu mirada, tu voz y tu presencia;
tu lealtad, y tu inquietud, por mí causada.
¡Si supieras lo que siento!
Mas no te pido nada; menos aún sé yo
de tu interioridad y no te quejas.
Y continuamos, sin siquiera conocernos,
siendo amigos.
domingo, 8 de junio de 2014
De héroes y pasiones
Hay quienes arriesgan su vida a cada instante,
viven apasionadamente,
y lo disfrutan.
y lo disfrutan.
Pueden parecer tan indestructibles,
inmersos en ese fuego incandescente de conquistas,
inmersos en ese fuego incandescente de conquistas,
y lo disfrutan.
Mientras viven entre guerras y batallas,
mientras luchan con escollos y conflictos,
lo disfrutan
Mientras viven entre guerras y batallas,
mientras luchan con escollos y conflictos,
lo disfrutan
Tanto lloran como ríen hondamente,
y en sus días no hay ninguna liviandad,
y lo disfrutan.
A nadie pertenecen, con nadie están:
ellos van solos, su pasión los acompaña,
y lo disfrutan.
Su vida es pasión, no acatan tiempos,
y ninguna otra cosa está en ellos,
y lo disfrutan.
y en sus días no hay ninguna liviandad,
y lo disfrutan.
A nadie pertenecen, con nadie están:
ellos van solos, su pasión los acompaña,
y lo disfrutan.
Su vida es pasión, no acatan tiempos,
y ninguna otra cosa está en ellos,
y lo disfrutan.
Pasiones, frenesíes renovadas
colman sus pechos, ocupan sus mentes
y forman huestes invencibles.
Ellos, los dueños de los más dedicados epitafios,
y extensos cantares alaban sus hazañas,
colman sus pechos, ocupan sus mentes
y forman huestes invencibles.
Ellos, los dueños de los más dedicados epitafios,
y extensos cantares alaban sus hazañas,
siempre están solos.
No morirán en la paz de una cama
No morirán en la paz de una cama
ni una dulce amante llorará su muerte;
tal vez un fiel amigo.
Incontables partidas, han dejado
a sus mujeres con las manos extendidas;
el tiempo de amar es el más corto en sus vidas.
Quien quiera estar con ellos,
quien quiera ser su amada, está muy equivocada:
Quien quiera estar con ellos,
quien quiera ser su amada, está muy equivocada:
¡para ellas, en sus vidas no hay lugar!
jueves, 5 de junio de 2014
Avatares
Los tiempos nos llevan en un Carnaval enloquecido.
La vida nos pone vestimentas ridículas.
Es ineludible: el disfraz somos nosotros.
Nos lo quitarán, quizás, cuando muramos...
El largo desfile de máscaras, a veces siniestras,
arrastra la vida por oscuros vericuetos
y nos sorprende con encantos y luces,
repentinos, deslumbrantes, enceguecedores
y esos resplandores, nos hacen olvidar
dónde estamos y de nuevo, en medio
de esa romería, se hallan las monstruosidades,
y evitan el olvido, y la vida nos arrastra
y no somos sino enmascarados seres en pos
de un lugar entre las luces y el placer,
y buscamos, todo el tiempo, quiénes somos.
Saltamos y huímos de lo horrible,
pero siempre nos alcanza.
¡Oh! ¡Máscaras aterradoras!
¿Cómo hacer para no verlas?
¿Y si fuéramos nostros?
Nunca vimos las caretas que portamos.
Un lugar de luces y placer... lo buscamos.
¡Soñamos! y mientras, avanzamos
en esa extraña, incesante caravana.
¿Qué haremos con el disfraz asignado,
ese, que cada uno calza a su medida?
Porque, no creáis ni por un instante,
que es casual el traje que llevamos...
Tal vez, alguien sabe adónde irá
cuando muramos...Y sólo entonces,
seremos quienes somos sin saberlo.
martes, 3 de junio de 2014
Lágrimas
Las lágrímas y el llorar
avasallan tiempos vividos,
y limpian tristes recuerdos,
como la lluvia esperada,
tras abrasadora sequía,
corriendo en ríos bienhechores,
y, mientras fluyen, con su correr
arrastran viejos dolores, y son alivio,
bálsamo en las heridas,
y luego, llega la calma...
lunes, 2 de junio de 2014
Intermitencias de una relación
Cuando tú agrietas los días, e inexplicable,
tu furia irrumpe y comienza nueva guerra,
todo se quiebra de pronto
y no vuelve a arreglarse.
La relación queda rota, e intentarás repararla.
Arrepentida, dolida, con temor a quedar sola,
sin conseguir ocultar, el sitio
de la cisura, que ya es irremediable.
Querrás volver a empezar
y tal vez sigamos juntos,
y allí donde estuvimos antes,
será improbable volver.
Siempre acontece lo mismo:
estamos llegando al bien,
y cuando eso sucede,
¿no lo puedes soportar?
Resulta, según yo veo,
para ti, insostenible,
que en paz vivan dos personas,
¡y no puedes soportarlo!
domingo, 1 de junio de 2014
Sosiego
Ando en busca de sosiego
¿Dónde se halla ese lugar?
Es escaso, es esquivo
¿Es que no queda en la tierra
un poco de ese lugar?
Las garras de la tristeza,
de las luchas infructuosas,
de las peleas en balde,
de los ataques injustos,
aprisionan mi existir.
La vejez no es garantía
de inspirar la piedad;
al contrario, inspira saña
y hay rechazo por esa fragilidad,
y también por su fealdad.
La vejez no está de moda,
se acabaron esos tiempos.
Hay momentos en la vida
en que se busca un escape,
una salida, un lugar donde esconderse,
y el miedo al odio retorna,
y es conocido su padecer
pero esta vez no hay fuerza.
Aparecen los juicios,
implacables, duros, inapelables.
Son los juicios de tus próximos,
los más temibles, tal vez.
A esos no les contestas:
No hay justificación...
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