sábado, 12 de agosto de 2017
Penas, actitudes, cambios
Ante el dolor, te acongojas
se oprime tu pecho, te devastas;
te aniquilas, a veces,
no sabes qué hacer ante el hecho.
Otras veces, te resistes,
con enojo y violencia, tratando,
en vano, de esquivar el sufrimiento.
Luego de padecer, por tiempos y
edades distintas, por diversos motivos,
comienzas a comprender, muy lento,
cuál es el dolor real. O al menos, eso crees
ante ciertas circunstancias.
Frecuente es sufrir por nada,
o penar por lo banal;
cuando el pesar es debido
a una causa real, definitiva,
humanamente insoluble,
notas la diferencia
y el dolor es acuciante
por sí solo y hondamente.
Te vuelves todo dolor y no queda
otro espacio;
no vives: para penar sigues vivo.
La percepción cambia;
hechos, experiencias, afectos, relaciones;
no es más del modo anterior.
Hay enorme distancia entre lo que
has sido y lo que en el dolor logras ser.
Pasan los días, se reconstruyen lentamente.
Aprendes a vivir por minuto,
como si el último fuera; ahora sabes
que así podría ser.
Aprecias cada lugar
como si recién lo hubieras visto,
a pesar de que hace años, caminas
los mismos sitios. Eres otro, eres dolor.
La influencia del dolor es tal,
que cambia tu proceder y revive
de otro modo aquello que fuera antes
y lo que ahora sucede.
Mirada, que es dulce y triste,
se va tranformando en amor.
Te recuperas muy lento,
no vuelves a ser quien eras
los días son muy distintos:
cada uno es una espera
y también es una ausencia.
Estás aprendiendo a ver
aquello que nunca viste
de quien ahora no está
ni volverá a tu lado.
Mas, su presencia
es completa, constante
rica, sensible.
Es imposible olvidar
cada momento vivido
al lado de tu querido.
Se agiganta su persona,
en tu mente, pensamiento, emociones;
tan enorme es su ausencia.
Hay momentos en que algo
muy similar a una garra
te atenaza el pecho,
muy por dentro, muy profundo.
Sabes cómo es el dolor,
aprendes a tolerarlo,
pero no podrás jamás,
olvidar lo ocurrido
sin sentir ese desgarro,
tu compañero de vida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario