Cabía en mi pecho
Un dolor que era mayor
Que mi vida entera.
Lo que sintiera en él
Me ahogaba
El aliento me quitaba.
Una lanza causó menos dolor
Que el que me ha producido
El saberte ido.
Cómo hubiera podido detenerte
Si tú la partida ansiabas
Acuciaba tu existir lo no sabido.
Hubo momentos…
¡Días tan vacíos!
Esos, que anticiparon tu ausencia.
Aquí hoy, sin ti a mi lado
Ausente, estás presente
En un modo permanente.
Dentro, en mi pecho doliente
Tu ser que sigue ausente
Incesante, aún está en mi mente.
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