Ay, mi querida
Cuántas noches
Cuántos días
Sin saber una palabra
Sin oír tu canto alegre
Sin recibir tus halagos
Sin que digas mi nombre
tan quedo murmullo.
En la noche fría
Sin cálidas caricias
Que hoy de ti reclamo
Tan solo estoy.
¿Por qué te has ido?
¿Qué más te inquietaba?
Ya había notado
Tus distracciones
Tu mirada vaga,
lejana, perdida.
Tus espacios rotos
Tus labios, casi helados.
Ay, mi querida,
qué nuevos caminos
llamaron tu ser.
¿Qué tan lejos fuiste,
a buscar a quién?
Yo, triste te pienso
aquí, perdido sin ti.
Esperanza no hay
De verte de nuevo
De besar tus labios
Yacer junto a ti.
Qué has hecho, mi perla,
demudado estoy,
tan solo te pienso
te sueño y te amo
como antes jamás.
¿Acaso hay un por qué
de cuándo amar
de cuándo partir
de cuándo dejar
lo que para ti
mi amor había sido?
Ya no estás, y
sin decir adiós
¡no más de tu amor!
No hay comentarios:
Publicar un comentario