Vidas
A veces me parece que mi vida se escurre y mis manos se apresuran a atraparla
Se me escapa resbalando, blanda y rápida
Y no vuelve a dejarme que intervenga en su hechura
Creo saber de su transcurrir: se va junto con mi sangre
Y con mi sangre se resbala en mi tristeza.
Oigo la queja del dolor aun en el silencio
Es que mi vida es un lamento que se aleja en el viento.
Si tuviera que encontrar mi herida, sé que en vano buscaría
Es tal su hondura, que allí jamás accederé, aun siendo yo la que buscara
Siendo yo la que padece tal herida
A veces es un fuego y me consumo, ¡pero el momento es tan fugaz!
Aunque quiera quemarme en esa pira, salgo tibia otra vez a agonizar.
¡Quién pudiera regular los tiempos de la vida! ¡Quién supiera cómo no morir de a poco!
¡Quién tuviera la magia luminosa de prolongar el instante que es la vida!
¡Quién pudiera transitar sin miedos y apurar de un trago toda la fuerza y la fiereza de esa vida!
Entonces sí sabríamos el gusto de la vida, toda completa en el mismo instante, sin buscar explicación ni causa alguna.
ResponderEliminarG R A N D I O S O !