martes, 29 de octubre de 2013

Las angustias y el cuerpo



¿Qué es eso, amigo mío, de andar dejándole al cuerpecito 
cargar con los padeceres del alma, 
que, siendo mucho más fuerte, 
es capaz de soportar los más crueles embates 
de esta vida brava? 

En cambio, el pobre cuerpo, 
al poco andar, se declara vencido 
y ya no hace otra cosa 
que ser envoltura de esa alma tan dolorida, 
y mal tolera dolores hondos, y ya se quiebra, ya se enferma.

¡Angustias!, ¡Angustias!, lastimando desde dentro 
y muy profundo, ¡y son tan invencibles cuando emergen! 
Tan definidas a veces... tan difusas tantas otras, 
¡dolorosas todas ellas!
Y todo se lacera, aunque no se vean las llagas.

¿Yacen "allí", muy dentro y desde allí ascienden?
Toman posesión de nuestra pobre carne y se enseñorean,
abrumando cada milímetro del atormentado
inndefenso ante al avance implacable de su invasión,
y se vuelven tan tangibles como la misma carne.

domingo, 27 de octubre de 2013

Imprevista dulzura



Hoy, después de tanto  tiempo
he visto tu rostro,
he visto tus ojos, 
he visto tu mirada,
y me has parecido otra.

Hoy, después de tanto tiempo
he visto, enternecido, 
que no eras tan dura,
que en ti hay dolor,
que tu alma no es vacía.

Hoy, después de tanto tiempo
sé, que siento una extraña dulzura
cada vez que te miro
cada vez que te veo
cada vez que recuerdo cuando estabas conmigo.

Hoy, después de tanto tiempo
supe, que lo que una vez se amó, 
se continúa amando,
y que,  aunque la mente ordene
el corazón no olvida.

Hoy, después de tanto tiempo
he vuelto a ver tu cara
y te he visto vencida;
¿habrá sido por eso 
que sentí esa dulzura?

sábado, 26 de octubre de 2013

Noches de amor

Arco iris de mi vida
horizonte soñado
Amanecer esperado
Ocaso inolvidable.

Porvenir y pasado
Presente anhelado
Segundo gozado
hasta el paroxismo.



Noches iluminadas
Viaje a las estrellas
Esfera mullida
Triángulo blando.

Amor de otro mundo
Por dioses donado
Universo revelado
Poder designado.

Ritual sagrado
Luz de las almas
Unión eterna
Cuerpos consagrados.

Microcosmo expandido
Complemento querido
Unión excelsa
Gozo sublime.

Células fundidas
en eco concedido
Cada una de ellas
es clímax compartido.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Juegos



Como juega el viento con un jirón de tela
enganchado en una rama seca,
así los días de la vida juegan con nosotros
y los vaivenes dolorosos de su movimiento,
incesantes, conmueven los sentidos vapuleados
igual a aquel jirón tan sacudido.


Juega el viento y no cesa, y el jirón de tela,
indefenso, se agita al ritmo que el viento poderoso
imprime en su soplo, y se retuerce inerme
ante el ímpetu que lo revuelve sin parar
de los modos más inciertos.


Juegan los días de la vida con nosotros
y nos arrastran a sus azares,
y nosotros, indefensos frente a ellos, (tal como el jirón),
resistimos con las fuerzas que tengamos,
que no son suficientes, ¡y nos agotamos!


El viento sopla y la vida arrecia
y el jirón y nuestra vida, soportan ambos,
las arremetidas que sólo acabarán cuando
el jirón se rompa y se desprenda de la rama, 
destruído, y caiga, del todo ya vencido,
y la muerte, por fin, acabe con la vida.

domingo, 20 de octubre de 2013

Lenguaje de poeta



El poeta dice lo que nadie puede, 
no tiene la herramienta adecuada quien no lo sea,
y él, todo lo expresa desde el alma.

No se oye voz alguna, pues, ¡es tan sutil!

Habla su interior hacia las otras almas
que están hambrientas,
y lo vierte en sus escritos. 

Es tarea del poeta emplear lenguaje

que es esencia; si él no lo hiciera,
¿quién más podría hacerlo?

El poeta nació con un destino:

Ser del alma la voz y no callar jamás,
aunque muera de dolor en su tarea.

El poeta sabe que las mejores palabras

son aquellas que manan del silencio, por eso calla, y sólo escribe del alma sus mensajes.

Decir adiós



Quizá no tiene caso decir adiós,
como confirmación de lo roto,
ya que todo estaba dicho de antemano,
y el adiós sólo es palabra que funciona
como punto final, cuando todo ha terminado.

Para qué decir adiós, si el adiós

sin pronunciarse, hace mucho está instalado,
y separa, imperceptible, lento e implacable
lo que alguna vez estuvo unido
y hace mucho que ya estaba separado.

Adiós, palabra vana que lastima

una vez más lo que estaba lastimado
y ahonda esa herida que, incurable,
espera el paso del tiempo para
empezar a sanar.

El adiós marca entonces, el momento

en que se inicia el período del luto,
hasta que llegue el consuelo,
estado improbable e incierto,
que, muchas veces, no llega...

lunes, 14 de octubre de 2013

Sin respuesta


¿Qué ocurre que no  hay respuestas?
Miro y remiro hacia dentro, y parece
hueco estar, hueco y profundo abismo
donde nada puedo hallar.

¿Qué pasó con mis respuestas?
Antaño solía explicar con gran elocuencia
y fasto, todo aquello que inquietaba
y que  producía malestar.

¿Qué pasa que hoy estoy mudo?
Huero de palabras, ¡estupefacto estoy!,
sin poder articular la más mínima respuesta,
como si ya no tuviera, la letra que solía tener.

¿Qué pasó con mi entereza?
Antaño era un hombre íntegro
hoy soy añicos dispersos;
¡respuestas no he de tener! 

domingo, 13 de octubre de 2013

Caminos


Paso vacilante, lento el andar
duda creciente, temor, incertidumbre
lento el andar.

La mirada de soslayo: se sospecha

de las sombras que acompañan
sin cesar.

Los pies, pegados al suelo, ¿por dónde andar?

Semeja una ciénaga tramposa;
no hay senda, alguna huella he de buscar.

Espíritu lejano, arrojado del estar;
se busca y no se encuentra,
¿de  dónde ánimo y fuerzas hallaré ?

He de tomar coraje para  poder continuar,
pero siento que me quemo y soy hielo al mismo tiempo, es un dilema mi ser.

Hace siglos que no sé ni quién soy ni adónde voy
¿cómo, entonces, hoy sabré qué camino he de tomar?
Hay uno que llama delante, y otro, que atrae detrás... 

Soy un pobre ser humano, que ha descubierto
sin más, que la tierra es el peor sitio para encontrar el camino, 
ese camino ansiado hacia la felicidad.

¿Cómo puede un humano buscar algo que no conoce?
Vana pretensión la nuestra. Buscar la felicidad. 
No es un camino humano, no es la Tierra su lugar.


sábado, 12 de octubre de 2013

Confusión


Si yo pudiera de mi confusión salir
y viera, la luz que mi alma pugna
por mostrarme.

Si yo pudiera de mi confusión salir
y viera, aquellas gracias que la vida
me concede.

Si yo pudiera de mi confusión salir
y viera, cuán hermoso es lo que por
doquier, a mi lado y dentro encuentro.

Si yo pudiera de mi confusión salir
y, por fin, viera, sería entonces tan feliz
como no pude imaginar.

Si yo pudiera de mi confusión salir
y viera, que la vida me ofrece tantas
sendas como yo quiera tomar.

Si yo pudiera de mi oscuridad salir
y viera, y toda la bruma que me oprime
desapareciera, entonces, sería yo, tal vez...

miércoles, 9 de octubre de 2013

Pesadillas





Aterrado, contemplo mi propia y siniestra oscuridad,
llevado a los fondos profundos de lo que encuentro y soy.
Pesadillas horrorosas que me dicen las verdades
que desde tiempos lejanos, jamás he querido ver.

Pesadillas, pozos hondos, negra tiniebla, río de horror,
vorágine de sensaciones que somete a la razón.
Y cuando de nuevo despierto, no puedo volver
a ser aquél que antes yo fuera porque no lo soy ya más.


Pesadillas, tormento que ataca siempre
cuando no puedes obrar con tus armas
habituales, las de mentir y ocultar
aquello que te perturba y no puedes enfrentar.

Pesadillas, inevitable tortura que acecha 
en la oscuridad, ¡y eres tan indefenso!,
pues eres presa y cautivo de tu interioridad
manifiesta en imágenes que pueblan tus sueños de tempestad.

Corazón roto, otro




Corazón roto, cada desgarro 
un dolor.

Corazón roto, mil amores,
mil abandonos.

Corazón roto, tantos encuentros
como decepciones.

Corazón roto, piezas dispersas;
no torna a ser un entero corazón. 

Corazón roto, invalidez de amor,
nunca más la dulzura de una tierna emoción.

Corazón roto, helado, endurecido,
incapaz de una ilusión.

Corazón roto, sólo puede doler,
imposible volver a gozar.

Corazón roto, en pedazos multiplica su dolor,
¡y es tan grande el padecer!

viernes, 4 de octubre de 2013

Magníficas memorias



Magnificencia  tiene tu presencia inefable.

Desdibujado estabas, ¡si te  habías ido!
Lejano te habías vuelto con el paso del tiempo
¿Borroso en mi mente y en mi pensamiento?
Difuso el sentimiento, ¿empezaba a irse?

Brumoso el horizonte, si es que lo hubiera habido
Nublado el porvenir, que no  es propicio.

 Y ahora que medito, lo sé, así lo siento,
Inalcanzable el olvido, no es posible
Impensable un acuerdo, ¿cómo lo haría?
Inaprensible el sentimiento, ¿cómo cambiarlo?,
está  en el alma
Impensable retornar, ya es pasado.

Fugaz, la vida misma, se va y no regresa.
Pero el recuerdo impertérrito, siempre aparece...

Terso,  el tacto en el recuerdo
Apasionado, en la memoria, tu suave beso
Ardientes, los susurros al  oído
Todo acaba, todo termina,
Mas persiste, imperioso, el recuerdo, y me tortura.

Vuelve, incansable, la  misma imagen
Irresistible, por la noche, antes del sueño y durante el sueño.

Bastó que una vez fuera
para que siempre sea.
Dulcísimas memorias. 
Magnificas en  el pensamiento,
incomparables en mi ensueño.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Ruego tardío






¡No te vayas!, dijiste.
Era un ruego tu mirada, toda ella, en sí misma.
Tus ojos me seguían,  y tu rostro era un vacío.
Tu desconsuelo se pegó a mi espalda
Y por mi espina tu llanto corría.

¡No te vayas!, dijiste.
Y tus brazos vacíos querían retenerme
Y tus manos se extendieron
Desesperadamente.
Se iban conmigo, te quedabas sin ellas.

¡No te vayas!, dijiste.
Pero ya era tarde.
¿Por qué no lo gritaste
antes de mi olvido?, dije.

Yo confundí tu silencio;
Para mí, era indiferencia.

Tú, pensabas que nada faltaba
Y que todo estaba dicho.


Ahora, ¡ahora ya es tarde!

martes, 1 de octubre de 2013

Aquellas palabras





Para ser oído se debe hablar quedo,
pero las blancas perlas, tersas, suaves, delicadas,
son pisoteadas cuando nadie ha visto
caer sus cuentas. 
Y se alejan tristes, sin haber hecho mella,
que no hace efecto lo que no llega.

Una vez dichas, no me pertenecen

pero tampoco a ti
pues no las tomaste, por no escucharlas.

¿Quién es el culpable

de este silencio, que es única respuesta,
que no es respuesta?

Mi tristeza es la carga que ellas contienen

y ya son grises nubes evanescentes.

Hoy decidí decirte lo que quiero que oigas

y el esmero adorna cada una de ellas.
Esperanza nueva llevan mis palabras,
¿escucharás esta vez lo que te dicen ellas?

Salieron de mil modos, nunca pensados

y tú me mirabas, el asombro pintado
en tu cara distinta.
Hoy, por fin, escuchaste.

Pero vuelvo, contrito, mi cara de lado,

pues no comprendiste.
Un huracán arrasó tu mente, y la mía también,
y todo quedó deshecho,
y no contestaste nada
y en silencio, de nuevo, caminaste lento
y te alejaste.
Te vi en la distancia, y un abismo mudo
llenó mis ojos y mi ser todo.

Si tú no escuchabas,

¿por qué estabas cerca?
Acaso esperabas otras palabras...  

Palabras ignoradas



Palabras ignoradas,
ante espaldas mudas.
Dichas con énfasis
Con empuje
Con empeño
Inútil esfuerzo…

Jamás escuchadas
No serán comprendidas
Ni valoradas
Se diluirán, en silencio,
Sin eco.

Palabras inútiles
Palabras ignoradas
Se van con el viento,
Ante oídos sordos.

Sentimientos muertos
Corazones fríos
Brazos yertos
Pechos áridos
Páramos desiertos.

Olvido imposible
Martirio indeseable
Lenta agonía
De amor solitario,
Interminable lucha
¡Alma  acongojada!

Un día te debates,
Arrastrado por la correntada.
Al otro, tú luchas
Contra enormes olas.
Y es arduo tu esfuerzo
Y dura tu batalla.

¡Estás tan solo
Y tan agotado!