sábado, 11 de enero de 2014

La vida escondida



¿Qué oculta tu mirada?
Imposiblel saberlo, con los tímidos atisbos
de la mía, inquiriendo en la tuya. 
¿Cuáles son tus intrincados caminos,
aquellos que a tu interior me llevarían?

¿Qué dice tu mirada, amado mío,

tu mirada que se espeja en la mía?
Es el misterio que querría descubrir
en medio de tanta incomprensión.
Sin lograrlo, me intriga, me atrapa.

¡Ah, profundo, insondable ser,

que te escondes, esquivo, (igual al mío),
y de mis ojos hurtas,
reservado, introvertido,
tus secretos ocultos, (igual que yo)!

¡Cómo quisiéramos encontrar

el recóndito misterio
de los sentimientos,
bañarnos en él, empaparnos,
tomarlo y sellarlo en nuestras almas!

Pero no me pertenece

Como no te pertenezco
Es tu vida y es la mía
El destino llevó a que camine a tu lado, a veces
Tocados por ese mismo amor que las libera.

Cada uno de nosotros vive libre

Pertenencia no hay ninguna
Hay ofrenda voluntaria y amorosa
Hay momentos de gloria y de tristeza
Hay entregas, y hay ausencias.

Cuando llegue la hora, 
nos despediremos y sabremos
pues habremos aprendido en esta senda: 
En la vida hay ausencias que enriquecen
y presencias que arrebatan.

Y sabrá nuestra alma, entonces,
que es mejor la libertad ofrecida
de los seres que aman,
que la cárcel inevitable
de aquellos que intentan poseerse.

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