lunes, 13 de enero de 2014
Mendigo
Hoy has vuelto, y tu hechura
me asombra: un mendigo
vestiría harapos mejores.
Es la vestimenta de tu alma
lo que me deja atónita:
¿son jirones o los restos de tu vida?
Eras mi rey y fui por ti abandonada
Hoy, aunque quisiera, no sería tu reina
aun sabiendo que si así fuera, dejarías de ser mendigo.
Tu reino en mí, fue vasto y placentero
Toda yo era tu trono
Y sobre mí te encumbraste.
Habría sido tu mejor reinado
pero renegaste de tu suerte
y tan de pronto te alejaste, despectivo.
Aquello poseído fue muy poco para ti
Nuevos reinos te atrajeron
y partiste, raudo, y me olvidaste.
Vuelves a buscar glorias perdidas
Ya no existen, ni vestigio queda
de lo que una vez tuviste.
Inútil reclamar lo que antes fue,
no atañe al alma lo que se posee:
el alma de nadie es propiedad.
Reinabas sobré mi, el amor por ti me subyugaba
Ya sin mí, de rey que fuiste, hoy eres mendigo
Reinos despreciados, inconquistables y rebeldes reinos son.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario