martes, 3 de octubre de 2017
Dilema del amar
Dejar de amar es imposible,
en cambio,
se puede dejar de sufrir
a causa del amor
y ser feliz por amar.
Alegrarse porque se puede amar
aun sin ser correspondido;
es mejor haber amado
que no haber sabido
cómo es amar.
Amar sin condiciones
entregar todo sin pedir,
dejar que la luz penetre
e ilumine todo el ser
con el sublime sentimiento.
El hombre sufre cuando ama
pues condiciona;
se condiciona sí mismo,
condiciona su amor y
al objeto de su amor.
Entrega y dedicación,
devoción y compasión
sin juicio, sin pretensión;
puro amor, pura ofrenda,
en completa libertad.
Un amor así de grande
tal vez no sería humano;
un amor ideal, un amor de sueño,
un amor de animales, que, dicen
no es amor, sino instinto.
Pero tal amor se ve
en los animales, más frecuente
que en humanos; fieles,
pacientes, demostrativos,
siempre bien dispuestos a dar.
Será tal vez que el amor
es un don esquivo
que sólo reciben los elegidos
que son capaces de amar
sin pausa ni condición.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario