He dicho antes tantas cosas
que había creído ciertas.
que había creído ciertas.
He hablado tanto
creyendo en mis palabras.
Hoy, la humillación
llegó a mí y siento apuro al contar:
cuántos cantos he cantado equivocado,
cuánto he dicho en el error.
La vergüenza acude a mi encuentro
y se instala en mí;
pienso en cuantos me escucharon;
por mí mismo escarnecido estoy.
Cuántas esperanzas mal concebidas
por fútiles y vanas
por inexistentes en un fin,
sin ver lo que debí ver.
Me siento avergonzado,
me da reparo el volver a hablar;
¿cómo he de saber ahora
cuál es mi razón y mi verdad?
Cantaba al amor humano,
todo lo humano efímero es.
¿Para qué le he cantado una y otra vez
si ahora con las manos
vacías de nuevo estoy?
De pronto he sabido
que todo en el mundo es amor,
que todo en el mundo es amor,
que todo lo que existe despierta
al amor y que el amor a todo
es el verdadero amor.
La tragedia del hombre
es amar sólo a una persona a
la vez,
sin ver,
cuán amplio su sentir
puede ser.
Falsas esperanzas,
falsas ilusiones,
expectativas frustradas,
decepciones continuas;
siempre es dolor y más dolor.
Quiero terminar con este penar
quiero acabar con este modo de amar,
quiero amar ininterrumpidamente
hasta morir con amor,
feliz de amar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario