Sabes, amigo mío,
estoy buscando un escondrijo
donde guardar mi alma
con toda su carga
hasta que se vacíe.
Sabes, amigo mío,
estoy anhelando despejar
de una sola vez, todo lo que guarda
que tanto me pesa
y crecer no me deja.
Sabes, amigo mío,
quiero ver muy dentro
sin esos bagajes
de mil conocimientos
de tantos milenios.
Sabes, amigo mío,
ansío, por fin, ver la luz
de ese espíritu eterno
que quiere alumbrarme
cuya luz no llega por mi alma opaca.
Sabes, amigo mío,
quiero estar vacío de todo lo visto,
ser tabla rasa, dócil, impecable.
¡Recibir, muy limpio al ser iluminado
que siempre me ha habitado!
Busco un escondrijo
donde ocultarla, dejarla sin mí,
purificarla. Y busco estar oculto,
que nadie me vea, estarme inmóvil,
y allí esperar en tiempo incontable.
¿Sabes? A ti te confío
este gran secreto, pues de mí eres parte
y todo conoces. Pero, amigo mío,
una vez allí, no esperes
que diga donde es mi escondrijo.
sábado, 30 de junio de 2018
miércoles, 27 de junio de 2018
Marionetas rebeldes
La rebelión de las marionetas
acaba con los titiriteros,
aquellos que las manejan
con hilos de amor mentido.
Es exquisito el deleite
de ver sus caras atónitas,
mirar los hilos vacíos,
ahora colgando, tristes.
Las marionetas desatadas,
escapan a su dominio,
se mueven a su albedrío;
su gracia les da otro brillo.
Parece una fantasía
de alguien en loco sueño
pero es más realidad
de lo que imaginarse puede.
Pues, ¿qué es sino marioneta
aquel que en manos dañinas
se entrega de pies y manos
y se deja manejar?
viernes, 22 de junio de 2018
Vejez y ¿calma?
Parafraseando al poeta sabio
digo, la vejez podría traer
horas de vida mejor;
el bruto que hay en el hombre
casi se halla muerto, y agrego:
sus fuerzas y sus arrestos
se los ha llevado el tiempo.
Queda el hombre a solas
consigo mismo
y comienza el desandar mental
por caminos idos,
mientras se va transitando
por sendas desconocidas
de declives ignorados y lentos.
Ya no queda nada, (o casi nada),
de aquella juventud indómita
y la futilidad de lo actuado
para "dominar el mundo,"
algo que jamás se habrá conseguido
a pesar de haber creído
que ya lo tenía en sus manos.
Ha llegado el momento de
calzarse esos anteojos
que son para ver muy dentro
y no seguir curioseando
lo que se ve allí fuera,
de lo que se ha observado poco
y mucho se ha confundido,
con terribles resultados.
Para algún saber importante
la vida se habrá conservado,
entonces, se reflexiona
y se examinan los hechos.
Como ha dicho otro poeta:
"el necio conoce el mal,
cuando éste ha llegado",
y agrego: lo que ya no tiene arreglo,
sólo queda revisarlo.
Muchas horas contemplando
los muchos desaguisados;
los impulsos ya gastados,
los amores frustrados,
las guerras perdidas
y las batallas ganadas.
Los ojos ven hacia dentro,
al fin ha llegado la calma
que la vejez ha traído.
¡Suerte que se pueda ver
con anteojos tan distintos!
martes, 19 de junio de 2018
Humanos y amores y amores humanos
No quiero más tus promesas,
guárdatelas para otros,
ya mi cabeza está llena
y mi corazón ahíto
de tus palabras vacías y actitudes
traicioneras: estoy cansado.
Ya llegado a la vejez,
quiero descansar en paz,
no tengo ya más envíos
ni ilusiones de ser
destinatario y héroe de un amor,
que algún día imaginé.
Tengo ya suficiente
con la historia que mi vida
me ha obligado a tener;
ha habido tantos pesares
que no quiero más tener
arrebatos de ese amor
que es
causa de este escozor.
Historias de amores tristes
que han terminado mal,
amores de humanos tales
como humanos han de ser
que no hay mayor inconstancia
que la de un humano ser.
Llegado ya mi ocaso,
como triste otoño gris,
serenidad quiero hallar,
reflexión y madurez,
y si pudiera,
olvidar lo que mi vergüenza fue.
Mi camino ahora es otro,
es el camino final,
camino hacia un nuevo día
del que no he de retornar.
¡Ah! ¡Cómo quisiera,
que nunca en mi vida
estuvieras, y
que no estuvieres más!
Está surgiendo una idea
que ha venido a mi existir:
Si los humanos perecen,
¿por qué durarían sus amores?
Ambos son perecederos
efímeros como una flor,
entonces, ¿qué he pretendido
queriendo tener un amor?
es el camino final,
camino hacia un nuevo día
del que no he de retornar.
¡Ah! ¡Cómo quisiera,
que nunca en mi vida
estuvieras, y
que no estuvieres más!
Está surgiendo una idea
que ha venido a mi existir:
Si los humanos perecen,
¿por qué durarían sus amores?
Ambos son perecederos
efímeros como una flor,
entonces, ¿qué he pretendido
queriendo tener un amor?
jueves, 14 de junio de 2018
Tus palabras
Siéntete libre, dijiste
y no entendí
Siéntete libre, ¿¡libre de ti!?
Como si eso quisiera
ni por una vez,
desde que te conocí.
Sabedor del fin,
de tu partida cercana,
sabedor de que muy pronto
habrías de dejarme,
estabas preparándome
y yo, no entendía
o no quise entender;
sólo conoce el mal el humano,
cuando ya ha llegado.
Siéntete libre, dijiste,
¡tantas veces te escuché
lo mismo decir!,
mas nunca entendí
hasta esta mañana,
cuando desperté
y supe haber estado
contigo en mis sueños.
Me has visitado
y otra vez has dicho
con esa, tu calma,
"Siéntete libre,"
y ahora entendí:
Libre de la pena,
libre del dolor,
libre de este llanto,
libre del espanto,
libre de esta herida
que todo el ser escinde
y que jamás sanará.
martes, 12 de junio de 2018
Añoranzas inventadas
Sé que invento esos hechos
Sé que nunca ha sido así
Que no estabas junto a mí
Sé que estoy inventando
Ese ser que tú no fuiste
Porque nunca he tolerado
Cómo no fuiste por mí.
Añoranzas de tardes
que no fueron
Añoranzas de besos
nunca dados
Añoranzas de caricias
añoradas
Añoranzas de la propia
añoranza.
Hubo ausencias que jamás
añoraría
Hubo días que prefiero
olvidar
Hubo ojos que no estaban
en los míos
Hubo nada y hubo poco
que de ti pueda añorar.
¿Añoranzas?, me pregunto
¿Qué habría de añorar?
Eran sólo ilusiones,
esperanzas de tu amar
Hubo nada sin un todo
Hubo un sin recuerdo
sin fin
Eran sólo añoranzas
de ese amor que nunca fue.
sábado, 9 de junio de 2018
Momento de seducción
El cuerpo encantador despedía
un olor similar a la ambrosía;
estaba untado con fino aceite,
suave y oloroso
que al moverse la mujer,
su fragancia difundió
e hiriendo el olfato del joven,
le colmó de sensaciones.
Ella compuso sus cabellos lustrosos, bellos
adornos rizados que rodeaban su cabeza
llena de majestad, con ese ademán tan femenino,
y tan indiferente, como si su efecto ignorara.
El amor, el deseo, las frases, en un lenguaje
seductor que hacía perder el juicio;
todo ello hizo que se sintiera embriagado.
Ella era comparable a la Noche,
que a todos vence,
pues a su influjo
nadie puede resistirse y
en su oscuridad
todos se funden, se ocultan
y también se revelan.
Parecía estar envuelta
en dorada niebla,
en la cual se vieran
brillantes gotas perfumadas.
Veloz, el pensamiento del hombre
rebuscó en su reflexivo ser,
y revisó en su mente muchas cosas,
volvió hasta su mismo origen
en rápido vértigo, alertado,
y en su instinto avezado,
él se supo en abismal peligro,
seducido y débil,
para siempre atrapado.
jueves, 7 de junio de 2018
Sin razones
Otra vez estoy aquí
manos vacías
dolido corazón
mente confusa
sin comprensión.
Acaban mis días,
sigo sin saber
qué he hecho antes,
qué estoy haciendo hoy,
cómo a terminar voy.
Vago, siempre lo he hecho
Camino, sin saber por qué
Hablo, y al instante no sé
qué fue lo que dije
ni para qué.
¿Cuál es mi sendero?
¿Cuál es mi destino?
¿A qué he venido?
¿Por qué soy así?
Y digo: ¿quién soy?
Emociones y confusión
veo que eso he llegado a ser;
nada me conforma,
nada se completa,
todo se pierde, todo se arrebata.
Cada día, una batalla
Cada día, mil derrotas
Cada día, el entusiasmo
Cada día, la decepción
Cada final de ese día, una muerte.
Atolladero grande en que estoy
A pesar de todo voy
El hilo dorado busco y
del laberinto salir
¿Saldré de allí triunfante?
Me río de mis pretensiones
Lloro en mis propios yerros
Me acobardo en un instante
Pretendo salir a flote
cuando tengo el agua al cuello.
En fin, ya no digo más
He abundado en palabras
que no llevan un sentido;
me recuerda a lo que hago
cada vez que algo intento.
Pero, quiero algo más agregar
y es que soy como un herrero
machacando en su fragua
sin lograr darle a las cosas
la forma que yo quisiera.
Aquí termino el dislate
sin otro tema tratar,
que no son más que
sin razones,
las razones que aquí doy,
domingo, 3 de junio de 2018
Ese sentimiento
Desde que nací,
vengo preguntándome
qué hace a los hombres amar,
qué hace a los hombres sentir,
qué hace a los hombres
sufrir por amor y amando seguir.
Desde que nací,
quiero saber, qué significa
el amar y no poder olvidar
jamás a quien se ama,
aunque de ese amar se obtenga
en lenta agonía ese padecer
que daña y demuele hasta perecer.
Desde que nací,
ando inquiriendo en este asunto
que a todos tiene a muy mal traer
por lo complicado,
por lo enigmático,
por inaccesible, también.
Sigo intrigado por este enigma:
Cuando uno ama,
¿por qué no aman los dos?
¿Por qué hay un rendido
y un vencedor?
¿Por qué no son todos, días
de felicidad?
¿Por qué en cada amor, hay tanto dolor?
¿Por qué hay amantes que son tan felices?
¿Por qué?
Mas, cuando observo el verdadero amor,
me asombra el efecto de tal sentimiento,
que engrandece todo a su alrededor,
rebasa y baña a quienes se acercan;
gran alegría mana de los amantes
que han compartido tan inmenso don.
Parecen venidos de otra galaxia;
hay en ellos luz.
Con esto me quedo:
El amor es posible, es hermoso,
da gozo, alegría y bondad;
es doloroso, también misterioso,
no hay explicación.
No hay para todos, es un bien escaso,
si se otorga, será para el bienaventurado
que se ha transformado y lo mereció.
¡Es un bien celestial!
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