Marionetas rebeldes
La rebelión de las marionetas
acaba con los titiriteros,
aquellos que las manejan
con hilos de amor mentido.
Es exquisito el deleite
de ver sus caras atónitas,
mirar los hilos vacíos,
ahora colgando, tristes.
Las marionetas desatadas,
escapan a su dominio,
se mueven a su albedrío;
su gracia les da otro brillo.
Parece una fantasía
de alguien en loco sueño
pero es más realidad
de lo que imaginarse puede.
Pues, ¿qué es sino marioneta
aquel que en manos dañinas
se entrega de pies y manos
y se deja manejar?
No hay comentarios:
Publicar un comentario