El niño que alguna vez fuiste
en tu traje de soldado se perdió
lo que alguna vez fue juego
hoy es muerte tan real.
¿Contra quiénes se desatan esos odios?
¿Por quién luchan y matan, enardecidos corazones
que no aman y se alejan de lo humano más y más?
¿Por qué empuñan esas armas con rencor?
¿A quién quieren destruir?
¿No verán que cada muerte es la propia?
¿No verán que cada hombre caído
es su hermano, es su padre, es su hijo?
¿Qué pretenden cuando matan?
La muerte a todos alcanza y empareja
¿Por qué se llora una muerte y se mata por millares?
¿Por qué se habla de valor si la vida ya no vale?
¿Por qué se habla de amadas y se viola el amor de otro?
¿Por qué, por qué, por qué?
Manos duras, labios prietos, armas en ristre, hombres mudos,
no hay palabras, sólo gritos y gemidos.
Van en bloque, ya no hay unos, ¡que la orden es matar!
Tan pegados uno al otro, que jamás puedan pensar
que el otro también es hombre
Y, ¡ también viene a matar!
No hay comentarios:
Publicar un comentario