Las presencias de los otros
en la vida
tienen inmenso lugar
cuando se vuelven ausencias
se ve la enorme oquedad
tan oscura y tan vacía
imposible de ignorar
No se supo hasta ahora,
hoy se ve dentro del ser
que pudo parecer vivo
aquello que muerto estuvo,
y se arrastra en leve aliento
lo que queda en este mundo
esperando con paciencia
el anhelado final.
Cada hecho de la vida
tiene un ciclo a cumplir
nunca estamos satisfechos,
nunca hemos de aceptar
que todo tiene un final,
que no queda en nuestras manos el poder de eternizar
que no queda en nuestro ser el querer la eternidad
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