viernes, 17 de junio de 2011

El trabajo de un esposo

Hace mucho mucho tiempo,
dejó los sueños de amor
Soñaba que era princesa y
que era muy amada

De todos los reinos llegaban
las propuestas de una boda
y ella, sentada en el trono
nunca a nadie elegía

Era como si supiera
el destino que vendría:
mucha promesa vana
y una cruda realidad

Una vez que el hombre tome
la posesión de su dama
hará con ella su antojo,
y destruirá, minucioso, todo lo que en ella encuentre

Trabajo muy empeñoso
el del hombre con su esposa:
no para, ni deja nunca,
de rebajarla otro poco

Es constante, detallista, y es muy voluntarioso:
Que no queden ni migajas, de lo que un día conoció
Luego...cansado, ya harto, hablará con amargura, del producto de su obra,
y dirá con mucha furia: "¡Esta mujer!, ¡una bruja!"Y suspirará, agotado...

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