lunes, 20 de junio de 2011

Una vida en retirada

Un atardecer muy largo, la tenía entre sus brazos,
y tuvo en escalofrío, una sensación muy honda:
la muerte estaba llegando, y supo que ya no habría
ninguna oportunidad, y que su vida estaba
despidiendo su lugar

Se preguntó muy tranquila, si alguna vez habría sido
alguien en algún lugar, y si sería recordada
por algo que habría hecho,
y si ese algo fue bueno, bueno para recordar,
con dulces frases de amor

Soledad de aquella tarde, sensaciones encontradas
de afectos abandonados
Certezas de lo vivido, de lo vivido a solas
y lo vivido con otros,
de los que, ahora sabía, nunca había sabido nada

Certezas y no certezas... pues las dudas avanzaban,
y cada vez eran más las dudas que las certezas,
hasta que por fin llegó, como un rayo poderoso,
la punzante idea clara, de haber sido en su vida, sólo una pequeña nada
y de alivió se llenó, y así por fin, descansó


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