No me privará nadie ya de tu ternura
y nada me lo ha de impedir, y todos mis caminos
me llevarán a ti, inevitablemente.
Cada porción de mi ser se siente conmovida, inquieta,
agitada, dulcemente ansiosa, ante la percepción
de ser por ti amada.
Cada vez que te recuerdo, eres mi amanecer
y refulge tu sol en todo su esplendor;
me iluminas, y la vida, ahora, tiene sentido.
Ningún camino me será difícil,
sabiendo que hacia ti voy; ya me urge la prisa,
no demoro nada, parto rauda hacia ti.
A todo me lanzo, tomo todo riesgo;
todo ha de ser nada para hallar tu todo
y cuando estemos juntos, juntos lo sabremos.
Tu alma me entregas en cada verso
ResponderEliminarla energía del amor cada vez es más fuerte
cambiaremos nuestra historia
transformando el tiempo en amor
Víctor Manuel