Te miré a los ojos y dije, urgente:
"Vendrás conmigo, huiremos en la noche",
repito: "Vendrás conmigo y con nadie más serás"
"Vente conmigo, o conmigo irá la muerte", dije
convencido, y tú igual sentías, en tus ojos lo veía.
"Nadie nos ha visto", dije, y tú me creías.
Huíamos juntos, y nadie sabía.
Nadie se enteraba y dos mundos nacían
Uno para el otro, allí comenzaban
Al fin llegaba la felicidad ansiada
Olvidemos ya la desdicha pasada
¡Lo hemos logrado! ¡estábamos juntos!
"Estaremos juntos", tú me decías,
y sonaba a música tu promesa queda.
Nuestra nueva dicha, no ha durado nada
pues nos aguardaban, fieros, vengativos,
y nuestros pechos, llenos de amor, fueron destrozados.
Puñales de odio en ellos clavaron,
que el amor da envidia, y no lo soportaron.
Dolor y furia desencadenaron, y nos destruyeron
y fuimos leyenda de un amor eterno
pues en último aliento
nuestras manos se unieron, y
ya nadie más alcanzarnos pudo.
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