Palabras, sí, palabras dichas, dichas desde el alma
Al aire sueltas para ser unidas por las almas que oyen
Por un amor que las precise
Que se deje envolver en las palabras.
Palabras, sí, palabras, que se soplen
en el aire, y allí queden suspendidas, hasta que alguien
las guarde en algún lugar secreto de sus honduras.
Déjame que te pierda en mis palabras
Déjame que te susurre y te seduzca
Déjame que te arrulle dulcemente
Déjame y déjame, que pronto entenderás
de qué se trata...
Déjame que me pierda en mis palabras,
ellas te dirán de a poco, de qué se trata
y entonces, entenderás que con palabras
(o sin ellas) mi amor te mostraré con elocuencia.
Déjame ser cerca de ti, con mis palabras
Déjame ser dentro de ti, con mis palabras,
que vuelen presurosas y te lleguen
Déjame anclar en tus oídos, y allí,
permanecer por siempre.
Déjame, sí, ¡déjame decir lo que dicen mis palabras!
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