Hoy, un estado de embriaguez me habita
Y
es tu inefable presencia que me llena de dulzura
Y
en esa dulzura danzo, río, lloro, canto, hablo, sueño
Sin
control ni tino; se parece mucho a una
borrachera.
En
mi pecho, una efervescencia bulle
Y
cientos de burbujas recorren mi sangre
Estallan
de a poco y se dosifican
Pequeñas
porciones de felicidad.
Mi
sangre es vino, en mi corazón, champagne
En
mi pecho bulle, en mi alma es luz
En
mi mente… ¿qué es en mi mente?
Si
ya nada entiendo, ¡sólo sentir puedo!
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