sábado, 31 de agosto de 2013

Dominios de la infancia



Nos gustaba en la infancia crear mundos
Y de esos mundos ser los dueños.
Luego, adultos, ¿no lo hacemos nuevamente
Pretendiendo manejar lo que nos pasa?
La tristeza acompaña el imposible.

Cuando niños inventamos nuestros sitios
Los llenamos con seres ideales
Todo es sueño, todo fantasía
¡todo es nuestro y a nuestro antojo actúa!
¡Tan duro, real y caprichoso es, en cambio, 
el verdadero mundo!

Luego, caminamos por la vida, y los escenarios
cambian incesantemente y con ellos los actores.
Y ni escenarios ni actores obedecen
órdenes ni deseos de estos directores
que hoy, no somos.

Dejamos muy atrás lo que soñamos
Y los mundos que creamos ya no existen
Sólo quedan las reminiscencias,
Y alguna vez, habremos sido,
triunfales directores de nuestra existencia.

viernes, 30 de agosto de 2013

¿Aprenderás?



Has de aprender de lo sufrido
que de nada ha de servirte lo vivido
si no lo vieres como enseñanza
que habrá de guiarte como la tutoría
de una guía amorosa que ansía
                       el dolor a toda costa evitarte.
 A ti, su alumno imprudente y contumaz
que insiste y persiste en su error.

Error que se convierte en penar
de vivir amando sin cesar
a quien no merece ni mereció jamás
la ternura y la entrega que tú,
todo el tiempo, incansable, le ofreces y ofreciste
empecinado en conquistar
un corazón vacío de sangre
y que de sal parece construido.

Has de aprender de lo padecido
que de nada ha de servirte lo vivido
si no lo vives aprendiendo.

Responderás con un dejo de dulzura:
“No me pidan que razone, ni que aprenda,
Mi corazón nunca entendió
lo que mi mente razonable, le dictaba”

Y seguirás, con voluntad de acero
Y corazón lleno de mieles
Amando siempre
En un afán sin fin,
que el verdadero amor
no comprende de rechazos
Y cubre eternamente con
su leal pasión, al bienamado.

jueves, 29 de agosto de 2013

Dolor en el ocaso




Hubo un instante en el ocaso
en que pareció verse una estrella 
sólo brillar para mí, efímero instante,
inatrapable, inalcanzable, ¡tan raudo!
huído presto ante mis ojos desconsolados,
tan pronto como huíste tú de mí.

Algodonoso instante en que no sentí
mi ser, me vi transportado en una sensación
extraña, como envuelto en una luz
que me elevaba hacia alguna parte,
justo al lugar donde te hallabas tú...

¿Por qué no estabas a mi lado?,
me preguntaba, y no tenía respuesta;
el silencio acompañaba mi padecer.
Hacía tiempo que la muerte
de mi lado,
impía te arrancó
¿acaso había olvidado y esa tarde recordé?

Mudo el recuerdo, sordo mi oído:
sólo escucha mi corazón.
Melancolía, vana tristeza,
que no hay  olvido
ni esperanza
cuando la muerte
de tus instantes se apoderó.

Y todo el mundo
se une quieto
y acompaña
este dolor. Soledad, 
pena y silencio,
vacío grande en el ocaso
que me encoge la vida misma
como papel seco
que en arrugado tiempo
no acepta letras
y no hay renglones donde escribirle
y su vida acaba, ignorada y triste,
olvidado y solo, arrollado y aventado,
si alguna brisa quiere tomarlo
y alejarlo de aquel ocaso
hasta hacerlo desaparecer. 

lunes, 26 de agosto de 2013

Inminencias




Presuroso, febril, lleva urgencia
No hay espera, empuja y presiona
Es primero, antes que la vida, es vida
Interno, externo, circundante, apremiante.

Cuando llega, arrasa y se queda
Y se asienta y no hay lugar para más
Todo lo llena  y lo completa y no lo explica
Es misterioso;  es en sí mismo el gran misterio.

Ubicuo, arrasador, invisible, poderoso
Transforma lo que toca, y nada toca
Sutil, tenue, inaprensible y, sin embargo
Todo baña y todo cubre en suave manto impalpable
y tan evidente.

Preguntárase el humano sin hallar respuesta alguna
Jamás la encontrare, que no ha sido descifrado aún
Por nadie que haya transitado este camino
Tampoco por aquellos que no lo hayan conocido
Y fríamente hayan observado este sentir.

Aquellos que en su inteligencia hayan pretendido aprehenderlo
En cuadernos voluminosos pretendieron apresarlo
sin lograrlo, que si quienes lo padecieron no pudieron, 
vano intento el estudiarlo sin sentirlo ha sido.
Magnífico enigma llamado AMOR, esquivo, caprichoso.

Inalcanzable para todo entendimiento, asequible sólo para aquellos

Destinados a ser los eternos sufrientes por amor
Quienes jamás entenderán por qué aman y por qué sufren.

Ofrenda de amor



Te ofreceré humilde, mi corazón rendido

y esperaré paciente, tu corazón ardiente
abierto y receptivo, que incline a mí tu labio                   

y tus oídos a mis palabras abra, amables,
y en esa espera, viviré ansioso, mirando tu horizonte,
que es el mío.          


Esperaré paciente, el efecto que mi amor te cause             


y si no hubiera eco, y si respuesta no obtuviere
encaminaré lento mis pasos a otros rumbos lejanos
y mi cabeza baja hablará de pena a quienes quieran
ver, y mi llanto como río, mojará mi cara, pálida.



Cuando en mis sienes blancas por la nieve del tiempo

se anide el recuerdo de tu cara nunca conseguida, 
trataré de imaginar el gusto de tus besos, ya fatigado,
dormiré el último sueño, al ritmo de las notas de tus 
dulces palabras nunca dichas: 
"Yo te amo, yo te amo"...                   

domingo, 25 de agosto de 2013

Los ríos y sus torrentes



Por fortuna, 
los rìos tempestuosos 
tienen remansos y meollos, 
alabeos y meandros, 
y allí, detienen su velocidad de arrastre 
y los sedimentos que llevaban, 
enfurecidos, en su torrente.

A veces sus aguas 
se transforman en lagos,
y allí se aquietan, 
por un tiempo... 
hasta que se produzca otro cambio.

A veces, se secan...

A veces, enfurecen 
y a su paso arrastran todo
y dejan tras de sí
desolación y espectros,
y alguna rama triste,
y un brote esperanzado
verdea en un rincón oculto.

Otras veces, su caudal
se agota y se convierte
en un hilo de agua pobre
que serpentea, embarrada
sola, sin transparencias,
sin reflejos, sin rumores,
como si se arrastrara...

Ay, ¡cómo se parecen
nuestras vidas y los ríos!



martes, 20 de agosto de 2013

¿Qué buscaba?


¿Qué busqué y no he hallado?
¡No recuerdo qué buscaba!
Si fui yo quien lo buscaba,
¿qué era aquello que deseaba?

¡Hace tanto que he olvidado
el objeto de mis ansias...!

Muy atrás ha quedado
aquello que en mi delirio
con locura perseguí
sin haberlo conseguido.

Dudo que haya existido.
O que algo haya buscado.

Mas ahora ya no importa
La calma acaricia mi alma
¿Ella está?
Paz, silencio, quietud, olvido
Casi muerte es mi presente
Dulce, tranquila, inmóvil, firme.
¿Indiferente?

Si son días o son noches
Si amanecer u ocaso
Si es lluvia o si es nieve
Si calor o hiriente hielo
Si son flores o espinas
Si algodón o áspero cuero
Si es aire o es sofoco
Si luz o negro abismo.

¡Qué más da!
Ya nada quiero...
Nada busco
Nada encuentro
Nada recuerdo
Nada tengo
Nada tuve
Nada quiero...

Temporalidades




Efímeros momentos, fugaces, vértigo y mareo
Veloces pensamientos, inatrapables, desesperantes
Acuciantes ideas, insobornables, imperativas
¿Cómo detenerlos?
¿Como mantenerlos?

Avanzan por la espina, trepan por la nuca
Cosquillean en la mente, exigen, demandan
Mas no perduran, se disipan en el espacio.


¿Cómo prestar atención a cada uno de ellos

si no logramos precisar los momentos de la vida?


Desespera ver como se escapan, se escurren

Se resbalan, se deshacen, se deslíen
Desaparecen, se esfuman ¡no vuelven!

Si quisiéramos poseerlos, correríamos a escribirlos
Mas no son los mismos: ya cambiaron
Los perdemos, no son nuestros, los sabemos idos
Temporalidades, esos somos, y eso son nuestros pensamientos
Por intensos que hayan sido, dejan de existir en un instante
 Como nosotros...

sábado, 17 de agosto de 2013

Viajes y estados


Somos quienes somos
pero no somos como estamos,
somos y estamos en distintos estados,
todo el tiempo cambiamos.

Viajeros en el tiempo,
tiempo que circunda,
trasciende y traspasa
nuestros seres inestables
cambiantes, inconstantes,
variables, dudosos,
con estados agregados,
quitados, no queridos,
deseados, incompletos,
rechazados, invasivos.

Viajeros sin traslado,
viajeros con traslados,
viajeros con el alma,
viajeros con el cuerpo,
viajeros con la mente,
viajeros en los sueños...

¡Ah! ¡En los sueños!

Estados sin estar,
estados que no estaban,
seres que no éramos,
que estábamos y no fuimos...
Que no sabíamos haber sido.

Viajes y estados...
¿De cuál supimos que estaba?
¿Cuál era el viaje
y cuál el estado?
¿Quién era el que era
y quién el que estaba?
¿Cuál era el viaje
y cuál el estado?

jueves, 15 de agosto de 2013

Almas independientes


Los vuelos del alma son eternos
No importa qué hagamos en la tierra
Nuestras almas se liberan de nosotros, y salen
No hay tropiezos para ellas y sus vuelos
Nada impide que se salgan y se eleven.

Por fortuna, ellas son independientes
¡Qué sería de nosotros si esperasen!
¡Qué sería de nosotros si dudaran!
Nunca estamos dispuestos
Siempre nos pesa, de algún modo, esta vida.

Son sus vuelos, libres y antojadizos
Ellas nos prolongan la ilusión
Ellas nos renuevan la esperanza
Ellas vuelan por nosotros, y cuando vuelven,
¡Ellas son la fuerza por la que subsistimos!

domingo, 11 de agosto de 2013

Novedades del amanecer



Cada amanecer tiene su encanto, ¡si lo vieras!
Cada amanecer, su propia luz
Cada amanecer, su primicia
Cada amanecer, nueva vida
Cada amanecer, nuevo mensaje
Cada amanecer, promesa de esa dicha a descubrir.

Cada amanecer es un renacer
Cada amanecer es vivir de nuevo
Cada amanecer te lleva a otro asombro
Cada amanecer te trae a ti mismo
Cada amanecer eres nuevo y te enteras
Cada amanecer... ¡amaneces de otro modo!

jueves, 8 de agosto de 2013

Cuerpo y espíritu, ¿juntos, separados?



¡Si tan fácil fuera separarnos
como ha sido el nombrarlos apartados!
Ya quedaron en sus nombres
alejados y como determinados 
en sus ubicaciones, sean éstas cuales fueren...

Si tan fácil y sencillo resultara,
y al espíritu pudiéramos moldear
como al cuerpo podríamos deformarle,
y temibles metamorfosis lograríamos 
y sobre el intocable, nuestras destructivas manos
posaríamos, creando viles y miserables esculturas.
Pero, ¿acaso no lo hacemos sin tocarlo?

Si tan fácil resultara separarnos
y en espíritu y en cuerpo, 
cada uno por su lado, deambuláramos,
¡qué no haría este cuerpo a sus anchas
sin reproches metafísicos
ni reclamos de conciencia!

¿Dónde iría entonces el espíritu
sin la carga de este cuerpo farragoso
que en terrenas diversiones se entretiene,
y con éste todo el tiempo se malquista?

¿Acaso volaría lejos, presuroso, antes de volver
a su antiguo cascarón que tanto le ha pesado?
Son frecuentes, muy frecuentes
sus desavenencias, los caminos se bifurcan
y hasta que nos separemos, nos padeceremos juntos...

Espíritu, si así liberado del cuerpo,
ya no vuelvería a su antiguo hogar,
que no ha sido una estadía agradable
la ofrecida por el cuerpo tan concreto,
que le pesa, le perturba, le atormenta
¡no le deja ni siquiera, ser espíritu inmortal!

¿Y en lo eterno carga éste con el lastre de lo humano
y en su camino a la luz, lleva el lastre de las sombras
que lo humano le dejó?

lunes, 5 de agosto de 2013

El reencuentro



Hoy, al fin, después de tanto tiempo,
hemos vuelto a comunicarnos en el silencio,
y tu sabia enseñanza se vierte, generosa,
y en mi interior se vuelca, bienhechora.

Hoy, al fin, después de tanto tiempo,
hemos vuelto a comunicarnos en el silencio:
Tú predicas, sin hablar, yo escucho.
No hay palabras; nunca fueron necesarias.

Tu silencio es elocuente
Tu contacto es frescor de manantial
El efecto es instantáneo
La calma retorna, el sosiego vuelve.

Cuánta falta has hecho en tu ausencia
Cuánta ausencia, por mis devaneos provocada
Cuán paciente eres con mis rebeldías
Cuán solícita atiendes cuando llamo.

Tú sabes de mí
Yo ignoro de ti
Tú me sostienes
Yo vivo, porque tú vives 
antes que yo,
y porque sabes lo que no sé. 

¿Quiénes somos?
Somos todos
Somos nadie
Somos aquellos
Los que sabemos
y saboreamos estos encuentros
Los que en ellos nos susbstanciamos
porque sin  ellos no viviríamos.

domingo, 4 de agosto de 2013

El alma, sus caminos, los míos

Le pregunto al alma ¿adónde vas?
No responde, y su silencio se prolonga.

Le pregunto al alma adónde va
No escucha, y en silencio se recoge
Le pregunto al alma adónde va
Se mantiene abismada en otra sima
Le pregunto al alma adónde va
Ella, lejana, se abruma y de mí se esconde.

Le pregunto al alma ¿adónde vas?
No responde, y su silencio se prolonga.

Le pregunto y le pregunto
No atiende mi insistencia
Ella quiere soledad
Le fastidia mi alboroto
Ella desea quietud
Yo, sólo tengo zozobra.

Le pregunto al alma ¿adónde vas?
No responde, y su silencio se prolonga.

Dejaré de preguntar
Acallaré mis reclamos...
¡Iré con ella a la sima!
Haré las paces en ella 
Y, por fin, en el sosiego
Tal vez oiga su respuesta.

viernes, 2 de agosto de 2013

Huellas en el mar

Una huella, muy marcada
en el agua va quedando y,
sin embargo, si la miras,
se diluye al instante, entonces,
¿cómo saber que allí el buque estuvo?
¿qué hendió con fuerza el agua que surcó?

No importa lo grande que éste fuera,
ni una huella habrá dejado,
que tan pronto haya pasado
todo rastro se habrá borrado
y no habrá memoria de su porte
ni remembranza de su sonido.

Así pues,  del mismo modo
el falso amor pasa,
como la estela dura en el mar.
Que no dudemos,
tan pronto ese amor acabe
se habrá borrado de donde estuvo,
y toda huella con él se irá.

No habrá recuerdos,
no habrá imagen,
no habrá palabras,
no habrá ya más.
Que ni siquiera
los nombres dichos
ni una vez se evocarán.