domingo, 4 de agosto de 2013

El alma, sus caminos, los míos

Le pregunto al alma ¿adónde vas?
No responde, y su silencio se prolonga.

Le pregunto al alma adónde va
No escucha, y en silencio se recoge
Le pregunto al alma adónde va
Se mantiene abismada en otra sima
Le pregunto al alma adónde va
Ella, lejana, se abruma y de mí se esconde.

Le pregunto al alma ¿adónde vas?
No responde, y su silencio se prolonga.

Le pregunto y le pregunto
No atiende mi insistencia
Ella quiere soledad
Le fastidia mi alboroto
Ella desea quietud
Yo, sólo tengo zozobra.

Le pregunto al alma ¿adónde vas?
No responde, y su silencio se prolonga.

Dejaré de preguntar
Acallaré mis reclamos...
¡Iré con ella a la sima!
Haré las paces en ella 
Y, por fin, en el sosiego
Tal vez oiga su respuesta.

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