Le pregunto al alma ¿adónde vas?
No responde, y su silencio se prolonga.
Le pregunto al alma adónde va
No escucha, y en silencio se recoge
Le pregunto al alma adónde va
Se mantiene abismada en otra sima
Le pregunto al alma adónde va
Ella, lejana, se abruma y de mí se esconde.
Le pregunto al alma ¿adónde vas?
No responde, y su silencio se prolonga.
Le pregunto y le pregunto
No atiende mi insistencia
Ella quiere soledad
Le fastidia mi alboroto
Ella desea quietud
Yo, sólo tengo zozobra.
Le pregunto al alma ¿adónde vas?
No responde, y su silencio se prolonga.
Dejaré de preguntar
Acallaré mis reclamos...
¡Iré con ella a la sima!
Haré las paces en ella
Y, por fin, en el sosiego
Tal vez oiga su respuesta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario