martes, 7 de junio de 2016

El regreso


Has vuelto a mí, llorosa y compungida
y tal vez, arrepentida
Antes, hace mucho, te rodeaba con mis
mejores actos, llenos de amor y devoción
y pensaba que tú, ¡oh! tú, los recibías
y te nutrías con ellos.

Mi alma se llenaba de gozo
en tu presencia y tu rostro
era un baño de luz para mis ojos.

Hoy, muy de mañana,
como mis esperanzas
nuevas y entusiastas,
llegaste, en medio de la niebla;
tu rostro mojado por las lágrimas
tus ojos cargados de ansiedad
y ¿soñé?, de ilusiones. 

¿Qué buscas?, pregunté afanoso.
Esperaba oir de ti una historia
de otros amores, con el dolor agazapado
en mi pecho.

Tus ojos se clavaban en los míos
y tus manos se apretaban, torturadas
¡Te amo! gritaste, y yo, con el alma
casi huyendo de mi cuerpo,
pregunté con el hilo de voz
que de  mí salió:
¿Estás segura?

Pensé que algún hada
bondadosa habría tocado
tu ser del más sólido diamante,
pero un temor invalidante
llenó mi alma de pavor,

Por un instante pensé
que al fin mi amor interminable
habría vencido tu dureza,
pero no dejándome engañar
por mis deseos, inquirí con descreímiento
el por qué de tu regreso
a mí, con declarado amor.

Me miraste preguntándote
qué habría cambiado en mí
y no hallaste una respuesta
que te tranquilizara.

Tu mirada se llenó de desconsuelo
y gemiste con dolor y abatimiento
mientras, ahora vencida, te alejabas
con la espalda encorvada con tu pena
y tu embate acabado en su comienzo.

No insististe, no fue firme tu reclamo;
casi antes del regreso comenzó
tu  pronta retirada.
Otra decepción me has causado;
pensé que estar conmigo
valía un tiempo aunque breve,
de insistencia en tu reclamo.

No habrá sido tan grande tu arresto
de amor, descubierto desde lejos,
que no habrás extrañado mis caricias
como yo he extrañado acariciarte,
pues, si así hubiera sido,
en mis brazos te hubieras cobijado
buscando recuperar aquel calor perdido.

Te fuiste, y tu figura se perdió en la bruma.
Mis  ojos te siguieron incansables
y guardaron para siempre tu silueta
en mi alma, siempre de espaldas, 
tal como te recordaba.

No hay comentarios:

Publicar un comentario