jueves, 9 de junio de 2016

Visiones ante el ocaso



Florece la ilusión y la ansiedad
por tenernos, y volvemos nuestros
pasos alejándonos de aquel ocaso.

Somos viejos amantes
y estamos tan felices
que no nos damos cuenta:
nuestras vidas tienen tiempo
acotado y en descuento. 


Un rayo de sol de un amor
vivo y exigente, se hace presente 
e interrumpe la llegada de las sombras
transformado el ocaso
en una aurora.

Temblamos en abrazo anhelado

y nuestras diferencias se esfuman,
se alisan y suavizan asperezas,
y todo se vuelve fina seda.

Somos los primeros y los últimos

Nuestros caminos se unieron
Antes de los tiempos
Eternos y amables corazones 

Henos aquí ahora, como antes,
como siempre, como nunca.

Podemos deleitarnos con hartura

sin temor a que acaben nuestras fuentes;
abundancia de amores y caricias
han hecho de nosotros unos cuencos.

Nuestros cuerpos se entremezclan,

se envuelven, se absorben, se acercan y
se alejan; toman la forma que le demos,
esa forma que tiene el sentimiento.

Somos invencibles: nuestro amor

es esencia, sustancia y forma;
es vida, es pasión  y es constancia
¡vivimos solamente para amarnos!

Nos dicen que tendremos otras vidas
y en todas querremos estar juntos.
Lo sabemos, lo deseamos, y felices,
preparamos el futuro alegremente.


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