martes, 30 de octubre de 2018
Caen palabras, lanzas de fuego
Y caen palabras como lanzas de fuego,
hieren, aciertan; se clavan en el justo centro.
Cada una muy bien elegida para su fin:
quien hiere sabe cuál debe decir.
Conoce cuál gesto en su cara pintar
también el tono con que debe hablar.
Será susurrante cuanto más hiriente,
filosa y aguda la deslizará al oído
y hendirá el alma como carne blanda
y allí quedará.
Y caen palabras como lanzas de fuego,
caen por doquier, rodean, acorralan,
no dejan espacio a defensa alguna
ni poder correr, refugio buscar;
arrecian y abundan, fluyen en cascadas
golpean como mazos en pleno batallar.
El "apalabra-lanceado" se va arrodillando,
se inclina su cuerpo, su espalda se dobla
su cabeza cae. Sus ojos no miran, no ven,
no tienen más luz. Él mismo se apaga,
arrebatada su vida, aun vivo,
se ha secado ya.
Parece que ser cuesta, y resistir, aún más.
domingo, 28 de octubre de 2018
Remanso busco, remanso encuentro, remanso pierdo
Busco embalse para energías locas,
remanso y quietud,
calma en medio del vértigo
loco de las emociones
desatadas, agitadas
en ciego frenesí,
¿cómo lograría detener
un caudal asi?,
débil pregunta sin respuesta.
Remanso busco,
busco descanso,
calma a mi alma,
alma angustiada;
amansar mis emociones,
emociones convulsas,
crispadas, confusas,
exigentes, inagotables.
Soy volcán, río tumultuoso,
montaña sacudida, toda seísmo;
tormenta, huracán, tornado,
rayo, aluvión, alud.
Mezcla de tumultuosos ánimos.
Deténgome un segundo,
busco el silencio
dentro primero, fuera después,
y todo calla...al fin la calma
vuelve, retorna y me adormezco.
Estar atento siempre
es la lección que no aprendo,
el remanso se pierde
y recomienza el caos,
fortalecido y cambiante;
sin reconocerse cuando llega,
nunca será igual,
el desconcierto acecha.
Hoy descanso en mi remanso.
Cuando otra vez de él me expulse,
quizás sabré qué hacer...
jueves, 25 de octubre de 2018
La tea extinguida
Antes llama fragorosa, roja;
brillo y fuego, calor y chispa,
amorosa expansión de calor,
intenso e incesante movimiento
ondulante, atractivo;
fragua acelerada por la mano del herrero
hábil que le daba forma y
moldura, acreciendo su belleza
y aumentando su rubor.
Tea extinguida ahora,
restos quemados,
humo leve, casi nada.
El gélido aliento de su amante
cercenó su llama hasta el final.
Queda de la tea, un despojo negro,
húmedo, tiznado, maloliente
resto de lo que fue.
Tea ardiente era ella,
encendida en quien amaba.
Él, dosificó su hiel, su hielo,
su frialdad y desapego
hasta que la fulminó
y aniquiló su ser.
Tea extinguida ella es hoy,
ni el recuerdo ha quedado
de aquel hermoso fuego
que alguna vez alumbró.
martes, 23 de octubre de 2018
Dos minutos
Ah, si te contara en dos minutos
mi dolor y mi agonía,
tal vez me aliviaría.
Ah, si pudiera decirte lo que siento
y saber a ciencia cierta
que me estás comprendiendo.
Ah, en dos minutos sabrías
en cuánto tiempo cabe toda
la pena de la vida.
Ah, si en dos minutos se pudiera
decir todo lo que uno siente,
qué alivio tan grande uno lograría.
Ah, dos minutos bastarían para volcar
derramar, inundar todo lo que dentro yace
carcomiento el alma y desahogarla.
Dos minutos, ¿qué son dos minutos?
Es lo mismo que la eternidad, desconocida,
ya que nada dura, permanece, ni se ha de contar.
Dos minutos bastan, pienso,
¿para qué lloro tanto entonces?
En dos minutos todo habrá pasado...
lunes, 22 de octubre de 2018
Distancia, lejanía y distanciamiento
Distancia, lejanía, distanciamiento;
estas tres palabras se abrieron paso
en mí y brotaron juntas.
Se empujaron la una a la otra
queriendo imponerse en importancia
y no viendo que las tres son tan semejantes
que me hicieron pensar que se necesitan
muchas de ellas para expresar lo que significan.
Entre ellas, me ha estremecido el sinónimo
que habla de enfriamiento
por sentirla anticipadamente
antes de comenzar a escribir,
y llevado por ese gélido sentimiento
me he lanzado a estas palabras.
Cualquiera de ellas, me estremece,
cada una de ellas me acongoja,
mi alma tiembla y se desconsuela
ante la certeza de la soledad
que cualquiera de ellas derramará
en mí.
¿Por qué alejarse?
Porque el frío del desamor baña
con su hielo líquido
y desprende lentamente cada enlace
que antes hubo.
La distancia en sí misma es frialdad
y la frialdad traerá inevitablemente
el alejamiento, la separación temida,
el olvido, la decepción, y por fin,
la dureza necesaria
para resistir el dolor.
Distancia, lejanía, alejamiento,
desaparición, vacío.
Ilusas ideas, fantasmagorías
que en nada reemplazan lo que creí
vivido, y termino sabiendo la
separación, sin haber llegado, jamás
a la integración.
miércoles, 17 de octubre de 2018
Sequía de amor
Mas quisiera decir que el amor me ha salvado
pero me he secado
mas quisiera saber que me siguen amando
pero me he secado
mas quisiera creer que alguien aun ama
pero me he secado
mas quisiera amar y saber que aún amo
pero me he secado
mas quisiera sentir la tibieza de esa caricia
pero estoy helado
mas quisiera tener en el alma un rostro tallado
pero lo he borrado
mas quisiera la luz de ese beso que alumbra
pero lo he apagado
mas quisiera pensar que el amor es milagro de vida
pero ha muerto el amor y el milagro.
mas quisiera en la entropía de mi vida, del amor el orden
pero mi sequía me lo impide.
Mas quisiera esos brazos dorados enlazados
pero mi áspera sequedad no los recibe
mas quisiera simplemente el amor dentro y fuera
pero no tengo ya ni uno ni otra.
pero me he secado
mas quisiera saber que me siguen amando
pero me he secado
mas quisiera creer que alguien aun ama
pero me he secado
mas quisiera amar y saber que aún amo
pero me he secado
mas quisiera sentir la tibieza de esa caricia
pero estoy helado
mas quisiera tener en el alma un rostro tallado
pero lo he borrado
mas quisiera la luz de ese beso que alumbra
pero lo he apagado
mas quisiera pensar que el amor es milagro de vida
pero ha muerto el amor y el milagro.
mas quisiera en la entropía de mi vida, del amor el orden
pero mi sequía me lo impide.
Mas quisiera esos brazos dorados enlazados
pero mi áspera sequedad no los recibe
mas quisiera simplemente el amor dentro y fuera
pero no tengo ya ni uno ni otra.
lunes, 15 de octubre de 2018
Barro, oro, veneno
¡Ah!, si fuera posible el amor humano
¡Ah!, si fuera real el milagro de amar sin dolor
¡Ah!, si fuera posible que, instantáneamente
luego del dolor, llegara el amor,
restañara heridas y llenara de gozo
el alma, espíritu, mente y corazón.
¡Ah!, si fuera posible que en nuestro
barro corruptible se forjara el oro mejor.
Que tornara nuestro miserable ser
en una refulgente estrella de eterna luz
y todo por amor.
Ah, hermosa fragancia de la fresca flor
esa que equipara la flor del amor;
sin embargo, a diario, veo qué pides
sé lo que me das, también lo que me niegas,
cuán grande es tu engaño y la impureza
de tu mentido amor.
Derrumbado quedo luego de tu huída,
corres desalada luego de mentir;
hoy sé quién eres, en qué te transformas
y qué quieres de mí. De pronto, soy sabio
y conocedor de tu fiera perfidia y tu falso amor.
Tal vez algún día aprenda a devolverte
todo lo que antes tú me has dado a mí,
y entonces entiendas, cuál es el dolor,
cuánta es la locura, cuál es la ponzoña
de un falso amor.
Pero, por fortuna, no creo que pueda
y que siempre prefiera quedar como soy:
Amando, esperando, confiando y deseando
en todo momento, tu felicidad.
viernes, 12 de octubre de 2018
Noviembre
Noviembre te han nombrado
y asumo mi destino en ti
Noviembre, nacido y muerto allí
Noviembre, celebrado, luego tan llorado
Noviembre te han nombrado
y asumo mi destino en ti.
Noviembre te han nombrado
incluído el día del muerto en ti.
Noviembre, etapa del año
que anuncia el final.
Noviembre, calor, color y flor,
según donde transcurres, eso es lo que ofreces.
Noviembre, regalas también, adiós, muerte y dolor.
Noviembre, Samhain desde lejano tiempo,
transformado en sus rituales,
misterio de las culturas.
Noviembre, noviembre, en ti nací,
en ti padecí la muerte de mi amado,
y es en ti que, seguro, moriré,
al seguir sus pasos.
y asumo mi destino en ti
Noviembre, nacido y muerto allí
Noviembre, celebrado, luego tan llorado
Noviembre te han nombrado
y asumo mi destino en ti.
Noviembre te han nombrado
incluído el día del muerto en ti.
Noviembre, etapa del año
que anuncia el final.
Noviembre, calor, color y flor,
según donde transcurres, eso es lo que ofreces.
Noviembre, regalas también, adiós, muerte y dolor.
Noviembre, Samhain desde lejano tiempo,
transformado en sus rituales,
misterio de las culturas.
Noviembre, noviembre, en ti nací,
en ti padecí la muerte de mi amado,
y es en ti que, seguro, moriré,
al seguir sus pasos.
jueves, 11 de octubre de 2018
Extasiado en el amor
Atónito contemplo mi nuevo estado
Parece hace un instante, desfallecía sin remedio
La vida se me escurría entre las venas
No había nada que esperar sino la muerte
Ahora, no me alcanza el aire para aspirar
las emociones que me recorren, reviviéndome
El objeto de mi amor ha vuelto
Está junto a mí,
Está conmigo,
Ella es yo y yo soy ella
Todo revive, todo resucita
todo se renueva, todo es glorioso.
Cómo puede alguien morir por instantes
y vivir enloquecidamente al momento siguiente.
Qué sucede en esta forma de existencia
que sufre tal transformación ante el efecto del amor.
Qué es eso que convierte la muerte en vida
aun cuando parecemos estar
irremediablemente muertos.
Catarata, aluvión de emociones, calidez,
sentimientos suaves, bellos, conmovedores.
Pasión, ternura, caricias infinitas...
Qué ráfaga de vida arrasadora
trae este milagroso sentir, que redime,
resucita, alegra; quita del sopor nefasto
de la decepción y del deseo de morir.
Mas, luego que ha pasado el torbellino
de esas emociones desatadas y confusas,
y que ha limpiado todo raciocinio
dejando a su paso una sana locura
que impide el pensar, se desvanece la ráfaga
y vuelve todo a la razón, y con ella,
vuelve la tortura del vivir sin ese amor.
jueves, 4 de octubre de 2018
Homenaje de rodillas
"Has caído
en el espejo
del remanso dormido,
abatiendo tu frente
ante el Poniente."[...]
Dice Lorca, en genial canto.
Luego también afirma que
no son los vendavales
los que nos derrumban, y yo agrego,
son nuestras decisiones y nuestro
interno transitar la vida
los que nos llevan a buscar el fin.
Llamamos a la muerte cuando
ya no queremos esta vida
por insuficiente y yerta,
porque no estamos ni somos,
ni queremos seguir.
La inevitable simiente
de un amor inocente
por el sol de los dioses
que encandila el alma
y a pesar de eso se anhela, se busca
y con la muerte se consigue.
Es el espíritu fuerte,
ajeno a este mundo
lo que nos arranca de este.
Fue que estabas sediento
del pensamiento de tu verdad,
y tu cabeza humana
no alcanzaba a albergarlo.
¿Cómo se hace, mi amado,
para seguir sin estar a tu lado?
Regresa una y otra vez la primavera,
pero tú no regresas,
y no veremos ya más tus ojos
reflejando los brotes de los renuevos.
Tampoco veremos, como dijo Borges,
tu vejez ni tus canas; tus arrugas,
ni la fealdad de tu decadente cuerpo;
solamente el recuerdo de tu fresco rostro
habitará el corazón con tu nombre,
tu mirada sabia, dulce, joven y serena.
El breve camino que dejaron tus huellas
es el que transitamos, pisándolas,
pero no conseguimos tu compañía,
así se vuelve más grande la ausencia
por ser inalcanzable tu presencia.
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