jueves, 4 de octubre de 2018

Homenaje de rodillas


"Has caído
en el espejo
del remanso dormido,
abatiendo tu frente
ante el Poniente."[...]


Dice Lorca, en genial canto.

Luego también afirma que
no son los vendavales
los que nos derrumban, y yo agrego,
son nuestras decisiones y nuestro
interno transitar la vida
los que nos llevan a buscar el fin.

Llamamos a la muerte cuando
ya no queremos esta vida
por insuficiente y yerta,
porque no estamos ni somos,
ni queremos seguir.

La inevitable simiente
de un amor inocente
por el sol de los  dioses

que encandila el alma
y a pesar de eso se anhela, se busca 
y con la muerte se consigue.

Es el espíritu fuerte, 
ajeno a este mundo
lo que nos arranca de este.
Fue que estabas sediento
del pensamiento de tu verdad,
y tu cabeza humana

no alcanzaba a albergarlo.

¿Cómo se hace, mi amado,

para seguir sin estar a tu lado?
Regresa una y otra vez la primavera,
pero tú no regresas,
y no veremos ya más tus ojos
reflejando los brotes de los renuevos.

Tampoco veremos, como dijo Borges,
tu vejez ni tus canas; tus arrugas,
ni la fealdad de tu decadente cuerpo;
solamente el recuerdo de tu fresco rostro
habitará el corazón con tu nombre,
tu mirada sabia, dulce, joven y serena.

El breve camino que dejaron tus huellas
es el que transitamos, pisándolas,
pero no conseguimos tu compañía,
así se vuelve más grande la ausencia
por ser inalcanzable tu presencia.

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