Cada día en que te he visto
ha estallado mi pecho
henchido de emociones
turbulentas,
calientes,
heladas, ardientes,
fieras, dulces,
tiernas,
cruel espanto del amor amante.
Una vez atravesado
por la hiriente flecha
de tu ser,
ya no hubo minuto en el día
que no fuera para ti,
por ti,
contigo y sin ti:
ya no hubo diferencia.
Todo en mí dejó de ser
para ser tuyo.
Cada hora que ha pasado
ha sido tuya
en mi mente,
en mi alma,
en lo que soy y no soy,
en el pensamiento de tu
rostro,
en mis manos,
la tersura de tu piel
en mi cuerpo, todo él,
la sed insaciable
de ser tuyo
y de ti, tu sed
quiero saciar aun
deseando
no saciarla jamás.
Amar es doliente vida
por amar,
desesperadas horas, días, veces,
en que falta
la amada presencia;
anheladas horas
de estar a tu lado,
hundido en los
pozos de tus insondables
ojos,
de los que sólo espero
estén llenos de mí.
Es dolor el amor
es penar el amor
es sufrir el amor
pero,
no es vivir el vivr
sin amar.
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