martes, 1 de septiembre de 2020

Aislamiento



En la vida de cada uno 
debe crecer un amor,
un amor que de cada vida brote
y en la que haya un propósito
y un dolor.
Nosotros, somos cáscara y cobertor

El amor nos habita para perdurar.

Y será la causa única 
por la que hemos de vivir.



En las grandes urbes se extravía el existir

Y solos transitamos sin saber cómo vivir.

Estamos perdidos, no hay rumbo que seguir

Las almas desoladas, ya nos dejan

Y estamos como muertos al caminar.



Huimos los unos de los otros; 
no vemos
donde ocultarnos y 
corremos del peligro

a protegernos 
de la cercanía de la muerte.

Y la muerte es, este modo de vivir.


No tenemos consuelo 
ni a quien consolar
El tiempo se escurre 
sin poderlo detener.

Las horas, vacías, 
ya no volverán y dejan

el frío vacío de no saber 
qué hacer.


Buscamos alguien 
en quien poder confiar.

Angustia que ahoga; 
palabras que mueren 
sin poderse pronunciar.


Habitaciones oscuras 
en oscuro vivir.
Las personas se hunden 
en esa oscuridad:
son sombras de día 
y de noche también.
Los días de alegría se fueron, 
ya no vuelven más

Quizás nunca veremos 
otra vez un jardín.

No hay comentarios:

Publicar un comentario