Hoy y no otro
fue el día:
El día en que llegaste tú.
Ese fue el comienzo de las grandes
experiencias vividas a tu lado,
guiados por ti, como tomados
para siempre de tu mano
sin saber qué rumbo habría
de no ser por ti.
Fue tu rostro, tu sonrisa dulce
tu mirada suave y profunda;
tu hermosura y levedad.
Fueron tus gestos, amables
generosos, abierto el corazón,
sellados tus labios, prudente
tu palabra,
discreta tu opinión cuando la hubo.
Hizo falta cada día tu presencia,
y sigue todo igual, eres irremplazable.
Sin ti no habría lo que hoy hay aquí;
nada hubiera sido como es,
tanto significas tú en la vida de
todos los que conociéndote
te amamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario