Misterios profundos, ignotos,
sospechados, vislumbrados,
imposibles de alcanzar.
Los ojos del alma, afanosos,
inquieren; intentan develar,
entender, aprehender;
pero es imposible:
un misterio es misterio,
no se puede comprender su sustancia
o su fin.
Se palpita, se sugiere,
se presiente;
es sensación intuida,
es certeza de existencia;
es saber que alguna vez,
será parte de nosotros
y nosotros parte de él.
Misterio... Luminoso u oscuro,
misterio siempre es.
No queda una huella
ni donde acudir;
donde no haya fé
no podrá ser creído.
Queda sólo confiar
en la revelación final.
No hay comentarios:
Publicar un comentario