Nada toque tu hermosura, sólo yo
Tus fragancias lleguen sólo a mí
Fruta madura, jugosa, sensual
Riqueza abundante de tesoros míos.
Tus ojos fuentes profundas donde me sumerjo
Tus pies, comienzo blando de un camino ansiado
Eres el paraíso soñado, que a mí desciende
Aljibe de pasiones escondidas, profundas.
Quizá tú nunca sepas, ni percibas,
de cuánto mi amor alcanza
Mi alma entera está en tus manos,
Y deambulo, como sin sangre,
Y mis ojos perdidos sin tu imagen
Y mis manos vacías sin tu cuerpo.
la hermosura de la vida interior, la riqueza y el caudal que dentro nuestro es hallado, el paraiso anhelado...
ResponderEliminarsin contacto con eso..deambulamos, como sin sangre..