domingo, 23 de junio de 2013

En la sangre...

Hay, a veces, momentos tan densos
que parecen colarse en la sangre,
y circular en su torrente,
imparables, latiendo en el cuerpo,
tan calientes, como lo está la sangre.

Hay, a veces, momentos tan densos,

que parecen colarse en la sangre,
e invadir impetuosos la vida, 
desde el núcleo preciso de ésta,
y circulan al ritmo de cada latido.

Hay, a veces, momentos tan densos,

que parecen colarse en la sangre,
en el pulso florecen y brotan,
y reclaman desde los pensamientos,
¡que el cerebro recibe esa sangre! 

Hay, a veces, momentos tan densos,

que parecen colarse en la sangre,
y con ella traspasan la médula,
y allí hacen efectos perennes,
si buenos o malos...

Hay, a veces, momentos tan densos,

que parecen colarse en la sangre,
y con ella viajan en único rumbo.
Si no fuera por el corazón, ¡ah!,
esta sangre jamás nada llevara.

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