lunes, 3 de junio de 2013

Unión



Como un torbellino has atraído mi alma
en vértigo eterno,
por alturas lejanas.

Mi alma se entrega, y gira contigo;
no tiene retorno, y flota ufana,
en tu ingrávida órbita.

Tus giros eternos la elevan, y vuela,
gozosa y triunfal. Transporte infinito.
¡Cielo en los cielos!

Mi alma asciende y vuela en la tuya.
¡Flamante estela ambas dibujan! 
Huella dorada, ¡nunca antes trazada!

Huella divina, trazo sagrado.
Eran dos , ahora una: se saben así.
¡Fundidas están!

1 comentario: