domingo, 16 de junio de 2013

Ese hombre soñado



Aquel que se haga dueño del caleidoscopio
de tus sensaciones
Que le dé curso libre a todas tus pasiones
Que se vuelva el  rey de tus días y tus noches
Que te haga su reina y  que reines con él
Que dance contigo y que te quíe en sus danzas
Que extinga cada día tus insastifacciones
para convertir en realidad el paraíso 
para el que estabas hecha.

Ese que te enseñe a amarse sin tiempos
Que todo lo convierta en precioso tálamo
Donde vuestras almas se fundan
Hasta perder la noción de cuál es de una
Y de quién es la otra
Pues ambos llegaron a amar de tal modo

Que no son ya dos, sino sólo uno.
Ese, ese es el hombre.

1 comentario: