Aquel que se
haga dueño del caleidoscopio
de tus
sensaciones
Que le dé
curso libre a todas tus pasiones
Que se vuelva
el rey de tus días y tus noches
Que te haga su reina y que reines con él
Que dance
contigo y que te quíe en sus danzas
Que extinga
cada día tus insastifacciones
para convertir en realidad el paraíso
para el que
estabas hecha.
Ese que te
enseñe a amarse sin tiempos
Que todo lo
convierta en precioso tálamo
Donde vuestras
almas se fundan
Hasta perder
la noción de cuál es de una
Y de quién es
la otra
Pues ambos
llegaron a amar de tal modo
Que no son ya
dos, sino sólo uno.
Ese, ese es el hombre.
esa, esa es nuestra otra mitad
ResponderEliminar