lunes, 24 de junio de 2013

Tu voz en mi alma

Cuando me llames, amado, llámame con la voz de tu alma
No uses otra voz que no sea esa
No la escucharé, no la reconoceré.

Por los extensos corredores y los patios
Donde ya la tarde muere
Sólo se oyen las voces de las almas, mi amado,
Y la tuya no se oye...

No llegues con la oscuridad, te lo suplico, apresúrate
Que no sea tu voz, ya una sombra más,
Porque estaré tan aterrada
Y temerosa, que no atenderé tu voz
Ni tu reclamo.

Y nos quedaremos solos en la noche…

No hay comentarios:

Publicar un comentario