No importa el año, ni el mes ni la hora:
siempre es tiempo de sufrir.
.
El alma no se agota en las lágrimas
Se vuelve fuente, se vuelve manantial
Se vuelve océano de dolor.
La angustia clama desde allí
Arrugas y afilados bordes,
grietas, heridas, llagas,
grietas, heridas, llagas,
se pueden percibir.
Están allí y allí se quedarán.
Están allí y allí se quedarán.
El alma rota no tiene paz ni fin
Y vagará en la eternidad de su dolor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario