sábado, 26 de noviembre de 2016
Un dolor desconocido
Este dolor te parte, te anestesia,
te desorienta, te confunde, te aniquila,
te vuelve contra ti mismo;
te compadeces, te castigas.
Lo ignoras, a veces, inexplicablemente.
No sabes cómo vives, comes,
duermes, cuidas de ti mismo
a pesar de todo.
Este dolor te aniquila y sin embargo,
vives.
Dolor desconocido, inmensurable,
cubre mi ser, me ensombrece
y me ilumina, me golpea y me acaricia,
me llena y me vacía.
No sé si es realidad o pesadilla.
Este dolor desconocido, perenne,
oculto, visible, presente, ausente,
mordiente, destructivo y edificante;
este dolor, un dolor desconocido,
invade mi vida y ¡la sostiene!
Este dolor, como todo en la vida,
es un misterio. ¿Cómo puede alguien
tan frágil soportarlo?¿O es que te
transforma en una roca?
¿O sólo debes vivir para vivirlo?
Este dolor es un dolor...¿cómo decirlo?
No hay palabras que puedan describirlo.
Es todo, es nada, está y no está.
Abruma y anima, te enloquece o
te vuelve reflexivo y calmo.
¿Cómo se puede vivir en este estado?
No lo sé, ¡no sé nada de esta vida!
Quizá este dolor, me traiga algo
de sabiduría. Como en todo lo demás,
tal cosa ignoro.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario