Y otra vez estás y determinas que algo finaliza.
Y otra vez irrumpes sin freno, en nuestras vidas.
Y otra vez, nos haces conscientes de la brevedad del tiempo.
Y otra vez nos dejas el saber de un tiempo ido, tal vez perdido.
Y otra vez te vemos y no podemos ver dónde nos llevas.
Y otra vez, termina nuestro ciclo, ¿y comienza otro?
Y otra vez nos dices lo ajeno de la vida.
Y otra vez miramos nuestras vidas diluírse sin remedio.
Y otra vez, diciembre, nos pasas por encima, indiferente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario