martes, 11 de diciembre de 2012

Otra vez..ella..

Sí,  no hay  fuerza que venza a la muerte,
cualquiera fuese su poder o procedencia
ni hay belleza que pueda perdurar,
y menos ella, que sólo es belleza,
que rápida se esfuma con el tiempo.


Entonces,  ¿podría acaso un amor sublime, vencer
el imparable tiempo,  derrotar la muerte?
¿Cómo lo haría, si ni las piedras,su transcurrir resisten
y en fino polvo se convierten?
Y todo es sensible a su paso, ¡todo ser!, ya que sólo
basta con estar, para ser de la muerte inexcusable presa.


¿Qué puede detener su paso inapelable?
¿Qué pies serán veloces para huir de ella?
¿Quién puede de la muerte huir con éxito? 
Nadie puede hacerlo, a menos que la vida
no existiera como tal, y fuera otro el destino
por los dioses prefijado,que lo terreno, ah! amigos,
¡lo terreno es perecedero!  Y para esto, no hay remedio.

 Y si algún iluso, como tal creyera,
que sus letras sobrevivirán,
que sepa él también, 
que la  palabra, aun escrita, también muere,
porque una vez fue viva.                                                           

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