Me asustan los embates desordenados de las aguas,
y por eso evito el mar, y quedo en calma en la imponente quietud de la montaña,
que no tiene la insolencia de las aguas,
ni está sujeta a la humana veleidad.
Me gustaría que no fueras humano
o que tu parte humana no se viera.
Hace mucho tiempo, tal vez desde que nací,
que no encuentro a alquien, tal vez como mi padre,
que mire conmovido lo que cuento,
o que me conmueva con lo que me cuenta.
Sabes? Me duele la vida,
me duele la vida en este mundo,
me duele lo humano, me duele la maldad,
me duele la mentira, me duele lo humano sin redención.
Me duele el dolor injusto, me duele la traición,
y más me duele aún, la hipocresía y la vana pretensión de los humanos de cobrar sus deudas,
y, creerse acreedores de tal pago.
Me duele, me duele, me duele, me duele la vida
y su realidad, que hiere tan profundo esta vida mía,
que por humana, me hace igual a los demás.
grandioso!! muy conmovedor!!! ..cuando la alegria se mezcla con las lagrimas..algo grande esta pasando, algo se mueve y podria ser una montaña o el mar, igual de posible, igual de grande!
ResponderEliminarggrraacciiaass!