sábado, 15 de diciembre de 2012

Dijo Yeats...

   Dijo Yeats, en su sabidruía infinita:" Cuando estés vieja y cansada, y vencida por el sueño",
Y expresó tan claramente el ocaso solitario de una bella mujer
Que dormitaba, junto al fuego, y meditaba, sumergida en su propio invierno
Y dejaba que en sus manos temblorosas, se plegara aquel poema.

  Dijo luego: " Y lentamente leas, y sueñes con la dulce belleza 

  Que tus ojos tuvieron antaño, y también con sus sombras profundas,"
Y ahora hollada por sus  arrugas, y su belleza vencida por los años
Recuerda y se ensueña, leyendo este poema que la retrata fiel.

  Dijo después: " Cuántos amaron tus momentos de alegre dulzura,
    Y amaron tu belleza con amor sincero o falso,"

Y sólo fueron aves de paso que en su dulce ser abrevaron
Y de su hermosura disfrutaron, mas luego se desvanecieron.


  Dijo más abajo:"Y cuando, inclinada junto a las barras candentes, 

  Murmures, con cierta tristeza, cómo el amor huyó",
Interpretaba compadecido, el sentir de la mujer,
Que llegando a su final, recuerda a los que la amaron
Y piensa confusamente, por qué no la amaron más.


Aquí rindo este homenaje, enternecida, a la voz de Yeats,
poeta, conocedor cabal, de los hondos sentires y emociones
de una dulce y vieja mujer, que va partiendo, y recuerda
lo más bello de su vida: el amor que ya no está, y que tal vez
sin que ella lo supiera, nunca estuvo y nunca fue.
 

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