Te sientas solo junto a esa enorme piedra
que no contesta ni arguye a tus muchos pensamientos
Te sientas solo, y dices en voz alta:
¿A qué he llegado si sigo solo junto a ti?
¿Dónde están tus luces?, me preguntan
Aquellas que iluminaban gran parte de tu vida
¡Han sido éstas tan efímeras como lo es la vida misma!
Has respondido (y te he escuchado), pero a nadie has hablado.
¿Por qué te sientas solo junto a esa enorme piedra?
¿Esperas que te abrace, que a tu voz responda?
Esperas que su musgo cobije tu tristeza
¡Esperas que esa piedra sea más blanda!
Así, yaces recostado, tu espalda en la piedra
Así esperas las respuestas no encontradas
Así te sientas solo bajo el frío y la dureza
Así te encuentra hoy lo que has vivido.
Ya no te preguntas por qué a solas
En el cobijo y a la sombra de la piedra
Tú te sientas. Al fin has comprendido
. Que es lo mismo estar solo y con la piedra
Que acompañado, sentir la soledad sin ella.
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