jueves, 16 de mayo de 2013

La piedra y tú.

  Te sientas solo junto a esa enorme piedra
       que no contesta ni arguye a tus muchos pensamientos
           Te sientas solo, y dices en voz alta:

   ¿A qué he llegado si sigo solo junto a ti?

    ¿Dónde están tus luces?,  me preguntan
           Aquellas que iluminaban gran parte de tu vida
                ¡Han sido éstas tan efímeras como lo es la vida misma!

         Has respondido (y te he escuchado), pero a nadie has hablado.

      ¿Por qué te sientas solo junto  a esa enorme piedra?
         

      ¿Esperas que te abrace, que a tu voz responda?
        Esperas que su musgo cobije tu tristeza
          ¡Esperas que esa piedra sea más blanda!

        Así, yaces recostado, tu espalda en la piedra
            Así esperas las respuestas no encontradas
              Así te sientas solo bajo el frío y la dureza
               Así te encuentra hoy lo que has vivido.

      Ya no te preguntas por qué a solas
         En el cobijo y a la sombra de la piedra
             Tú te sientas. Al fin has comprendido
.            Que es  lo mismo estar solo y con la piedra

                Que acompañado, sentir la soledad sin ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario