Ofrenda
Si mis labios febriles buscan los tuyos,
tú jamás los esquives
Eres mi aliento.
Si mi boca ávida, clama tu fuente,
que ésta para mí, jamás se seque
Mi sed, sin ti, me mataría.
Si mis manos suaves y ardientes, tocan tu piel,
no te alejes ni un tanto
Se volverían de mármol.
Si mis ojos ansiosos quieren mirarte,
no te apartes de ellos
Se apagaría su luz en el mismo instante.
Si fuera yo nacida sólo para amarte,
recibe mi ofrenda
Dejaría de ser si así no fuera.
la otra parte...
ResponderEliminarel complemento