Silencio, habla el alma
Escuchemos, habla el alma
¿Qué tendrá para decir?
No es hábito el escucharla
¿Cómo sabremos oir?
¡Hay que estar en silencio!
Pongamos freno a la vida
Coto a los pensamientos
¡Escuchemos nuestras almas!
Silencio, habla el alma
Oigamos, habla el alma
¡Si ya no la conocemos!
¿Cómo sabremos que es ella?
Siempre es tiempo de comenzar.
ResponderEliminarResuenan vagos, a veces, los recuerdos de su voz...