sábado, 20 de octubre de 2012
Las mujeres
Las mujeres, ¡ah! Las mujeres...
Criaturas blandas cual el agua blanda.
A veces, tan duras y frías, ásperas y crueles.
Semejan acero cuando el odio manda.
Las mujeres... de ellas se dice
que son amadoras consuetudinarias.
Que son buenas madres o que no son nada.
Que soportan todo, que son tan pacientes.
Que es virtud de mujer, el tener paciencia...
Yo no las he visto en esas maneras,
Más bien he mirado su enorme fiereza,
Su coraje intrépido, su fuerza invencible,
Su andar decidido, su sobrevivencia,
Su callado grito, su orgullo mudo.
Su cabeza en alto, mas sus ojos bajos.
Su mirada quieta, corazón turbulento.
Pasiones encontradas, voluntad que manda.
Todo y más he visto, en las mujeres.
Creen que las vieron, pero están tan ciegos...
Secretos ocultos, nadie puede verlos
Secretos de mujer, guarda su alma, cancerbero celoso,
De cada nuevo instante de su vida ardua.
Revanchas requiere, y también las logra.
Valiente, intensa, decidida, dulce.
Posee la vida, la lleva en su vientre
En su vientre el hijo, prestada la vida.
Es dueña y es ama, es reina y mendiga.
Su casa es castillo, su puente el amor.
Su día es noche y su noche día.
Detener su marcha, sólo con la muerte.
Su cansancio es reposo, su afán su calma.
¡Ah! Las mujeres, hondísimas simas.
Comprender no alcanza:
Sólo hay que amarlas.
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