martes, 11 de diciembre de 2018
La valentía de amar
Osar, intrépidamente, amar
es atreverse con toda clase
de verbos, y conjugar,
como sea, cuando sea,
cueste lo que costare,
cuantas veces se presente
la oportunidad.
Agonizar, vivir angustiosamente,
furioso, cruel, amoroso, libre, esclavo,
cobarde, tímido, agresivo, pasional,
laxo, indiferente, frío, obsesivo,
humillado, orgulloso, y siempre
y en todo instante, amando y odiando.
A veces querer huír y desaparecer,
otras veces, enojado, celoso, desconfiado,
ocultar sabiendo la decepción y el desengaño:
intoxicarse de dolor y rabia y guardar silencio,
engañarse, mentirse y mentir al otro,
y siempre volver a sus brazos, presuroso.
Dejar de lado la razón y confundirse;
vivir un infierno creyéndose en el cielo;
sepultar la propia alma en la negrura del dolor
tanto estando con el amado, como cuando
por un tiempo alejado, se haya vuelto eterna
esa lejanía, hasta tornar al desesperado abrazo.
Esto y mucho más, es el amar:
quienquiera que haya amado
de verdad, lo sabe,
y lo ha experimentado.
martes, 4 de diciembre de 2018
Misterioso amor
Qué gran misterio
compone este sentimiento
incomprensible desde la razón
insostenible desde el intelecto
imposible de analizar en su causa
o su motivo para así habitar todo el ser.
Estremece el solo hecho de pensar
en el amado
Tiembla uno cuando lo ve
El abrazo es fusión
Parece uno fundirse en el otro
y dejar de ser dos
La despedida, pequeña muerte es.
Qué inmenso misterio es el amor
que jamás se ha logrado explicar;
por qué uno ama al otro sin saber,
a veces, y otras veces sin querer
y como en contradicción.
Tal hondura hay en el amor.
Habita allí donde es tan difícil llegar
y sin embargo florece en la piel
y cubre todo el ser, inocultable.
Brillan los ojos, se suaviza la voz
y la piel y se agranda el corazón
para amar más, y a otros también incluir.
Atónitos quedan todos ante este sentir
y es imposible contra él querer resistir;
se impone dulcemente y no deja huir,
atrapa, abrasa, envuelve, abriga,
estremece, cubre de ternura
y alarga el vivir...
A veces infierno, a veces edén,
nadie que en él viva lo puede negar;
cuando es infierno obliga a sufrir,
se vuelve todo dicha cuando es edén.
Es imprescindible para existir,
nadie de este mundo puede, sin él subsistir.
sábado, 24 de noviembre de 2018
Un amor sin destino
Imaginaste que era tu amante
Nunca viste mi real sentir
Yo, tu elegido, destinado a vivir sin amar.
¿Cómo ibas a saber?
¿Habrías podido elegir?
Imaginaste que te amaba
Me soñaste a tu lado
Creías ver el amor en mis ojos
Oir la dulzura en mis frases
Sentir la calidez de mi abrazo
Me entregabas tus días
No escatimaste tu ser
Eras toda para mí
Respirabas y vivías por mí
Soñabas y creías un amor que no te di.
Imaginaste que era tu amante
Nunca supiste quién fui
Por qué estuve a tu lado
Cuál era mi intención
Sólo veías tu amor por mí.
Amabas lo que soñabas
No veías mi real ser
Enamorada de lo que no fue
Ciega ante mi proceder
Pintaste amor donde no fue.
Me he preguntado el por qué
Nunca obtuve la respuesta
Tampoco te pregunté
Muy lentamente, sin pausa
Para siempre me alejé.
lunes, 19 de noviembre de 2018
Tinieblas, abismo, luz
He visto con gran amplitud
un hondo abismo, negrura total,
horribles secretos, (millares), allí entreví,
monstruosas imágenes
venían hacia mí.
Curioso, anhelante,
allí me asomé, ya no pude
apartarme ni dejar de ver
que todo era mío, sin haberlo,
visto hasta esa vez.
Quise huir mas, ¡no pude!
Todo me retuvo,
tenía que ver;
es mejor saber de la sombra
que en vano quererse ocultar.
Luego supe, es mejor
saber por completo,
cuáles males anido en mí,
que vivir engañado y confuso
torturado con tanto mentir.
Una vez que he visto tinieblas
afanoso me aferro a la luz
y no quiero salirme de ella,
en negruras caer otra vez
y de allí no poder emerger.
miércoles, 14 de noviembre de 2018
Rodar hacia arriba
Rodar, pero no descender,
rodar fácilmente hacia arriba,
o hacerlo aunque cueste la cuesta
subir,
y parar en la cumbre
y allí asentarnos,
y si hubiere un descuido
que nos haga resbalar,
saber detenernos a tiempo
antes de bajarlo todo
y tener que recomenzar,
una vez más, agotados,
y otra vez desde el suelo
tener que alzarnos
mirando anhelantes,
la cumbre lejana,
queriendo alcanzar
ese ansiado lugar,
y, al fin, allí descansar.
Es tan arduo,
y no es imposible,
si no,
no nos habría la idea
persistente de la cumbre
alcanzar,
la cumbre y la paz,
el bien como estar,
la luz como esencia
y todo integrar
en un solo estado
de sacralidad.
sábado, 10 de noviembre de 2018
Interioridades
Hondo, hondísimo,
profundo, profundísimo,
oscuro, oscurísimo,
brillante, iluminado,
invisible y presente.
Tan cerca, tan dentro.
misterioso y deseado,
es origen y es eterno,
es médula y es núcleo,
allí la vida surge, allí vuelve.
Cuán bueno adentrarse,
penetrar, ver, observar;
con luz de verdad,
reflejo en la forma real.
Tan difícil e impensado,
llegado el momento,
irrepetible y fugaz,
deja sello imborrable:
nuevo ser ha de iniciar.
Interior ansiado,
acceder, gran hazaña,
laberinto intrincado.
Inconstancia en la lucha,
cobardía en los intentos.
La carne frágil,
espíritu indestructible.
Contradicción de vida:
ser uno sin poder ser.
Navegar el abismo insondable,
hundirse en el propio ser,
el viaje más arriesgado,
más peligroso, más temido.
Es aventura y es caza,
es encuentro y es ruptura,
es luz y sombra horrorosa,
es inevitable el choque,
con el interior de la vida
esa es la vida real, esa verdadera vida.
martes, 6 de noviembre de 2018
Recuperarse
Qué trabajo tan arduo y espinoso,
recuperarse
Qué trabajo difícil y constante,
recuperarse
Qué trabajo tan intrincado y escarpado,
recuperarse.
Qué laberinto enredado,
recuperarse
Qué desolados caminos,
recuperarse
Qué corazón destrozado,
recuperarse.
Qué búsqueda de horizonte,
recuperarse
Qué intento de renacer,
recuperarse
Qué esfuerzo para cambiar,
recuperarse.
Qué dolor ver la verdad y
recuperarse
Qué ceguera inexplicable y
recuperarse
Qué golpe en medio del alma,
recuperarse.
Qué ideas enmarañadas,
recuperarse
Qué abatimiento y soledad,
recuperarse
Qué temor a otro error,
recuperarse.
Qué visión de luz dorada,
recuperarse
Qué calidez en el alma,
recuperarse
Qué valor desconocido,
recuperarse.
jueves, 1 de noviembre de 2018
Vidas y tragedia
Eco de tragedias encadenadas,
eslabones candentes de dolor,
retorcida el alma,
destrozado el ser,
el dolor renovado,
no cesa ese escozor
El pecho se inflama,
bulle en fuego ardiente,
llama incandescente,
padecer constante,
pellizco quemante
completo y tenaz.
Desolados todos
sin ver lo del otro,
sin mirar lo igual
y lo desigual,
soportando siempre
hasta no dar más.
Unos y otros,
todos padecemos,
espectros vivientes,
sin ser tan valientes
para soportar
dolor tan ardiente.
Vidas y tragedia,
todo encadenado,
laberinto oculto
en cada uno está
sin pronta salida
ni orientación.
Paciencia, paciencia,
todo es tragedia,
vivir o morir,
ese es el fin en este transcurrir
y sin entender, todo aprender,
extraviados en la vida
pero juntos en el padecer.
martes, 30 de octubre de 2018
Caen palabras, lanzas de fuego
Y caen palabras como lanzas de fuego,
hieren, aciertan; se clavan en el justo centro.
Cada una muy bien elegida para su fin:
quien hiere sabe cuál debe decir.
Conoce cuál gesto en su cara pintar
también el tono con que debe hablar.
Será susurrante cuanto más hiriente,
filosa y aguda la deslizará al oído
y hendirá el alma como carne blanda
y allí quedará.
Y caen palabras como lanzas de fuego,
caen por doquier, rodean, acorralan,
no dejan espacio a defensa alguna
ni poder correr, refugio buscar;
arrecian y abundan, fluyen en cascadas
golpean como mazos en pleno batallar.
El "apalabra-lanceado" se va arrodillando,
se inclina su cuerpo, su espalda se dobla
su cabeza cae. Sus ojos no miran, no ven,
no tienen más luz. Él mismo se apaga,
arrebatada su vida, aun vivo,
se ha secado ya.
Parece que ser cuesta, y resistir, aún más.
domingo, 28 de octubre de 2018
Remanso busco, remanso encuentro, remanso pierdo
Busco embalse para energías locas,
remanso y quietud,
calma en medio del vértigo
loco de las emociones
desatadas, agitadas
en ciego frenesí,
¿cómo lograría detener
un caudal asi?,
débil pregunta sin respuesta.
Remanso busco,
busco descanso,
calma a mi alma,
alma angustiada;
amansar mis emociones,
emociones convulsas,
crispadas, confusas,
exigentes, inagotables.
Soy volcán, río tumultuoso,
montaña sacudida, toda seísmo;
tormenta, huracán, tornado,
rayo, aluvión, alud.
Mezcla de tumultuosos ánimos.
Deténgome un segundo,
busco el silencio
dentro primero, fuera después,
y todo calla...al fin la calma
vuelve, retorna y me adormezco.
Estar atento siempre
es la lección que no aprendo,
el remanso se pierde
y recomienza el caos,
fortalecido y cambiante;
sin reconocerse cuando llega,
nunca será igual,
el desconcierto acecha.
Hoy descanso en mi remanso.
Cuando otra vez de él me expulse,
quizás sabré qué hacer...
jueves, 25 de octubre de 2018
La tea extinguida
Antes llama fragorosa, roja;
brillo y fuego, calor y chispa,
amorosa expansión de calor,
intenso e incesante movimiento
ondulante, atractivo;
fragua acelerada por la mano del herrero
hábil que le daba forma y
moldura, acreciendo su belleza
y aumentando su rubor.
Tea extinguida ahora,
restos quemados,
humo leve, casi nada.
El gélido aliento de su amante
cercenó su llama hasta el final.
Queda de la tea, un despojo negro,
húmedo, tiznado, maloliente
resto de lo que fue.
Tea ardiente era ella,
encendida en quien amaba.
Él, dosificó su hiel, su hielo,
su frialdad y desapego
hasta que la fulminó
y aniquiló su ser.
Tea extinguida ella es hoy,
ni el recuerdo ha quedado
de aquel hermoso fuego
que alguna vez alumbró.
martes, 23 de octubre de 2018
Dos minutos
Ah, si te contara en dos minutos
mi dolor y mi agonía,
tal vez me aliviaría.
Ah, si pudiera decirte lo que siento
y saber a ciencia cierta
que me estás comprendiendo.
Ah, en dos minutos sabrías
en cuánto tiempo cabe toda
la pena de la vida.
Ah, si en dos minutos se pudiera
decir todo lo que uno siente,
qué alivio tan grande uno lograría.
Ah, dos minutos bastarían para volcar
derramar, inundar todo lo que dentro yace
carcomiento el alma y desahogarla.
Dos minutos, ¿qué son dos minutos?
Es lo mismo que la eternidad, desconocida,
ya que nada dura, permanece, ni se ha de contar.
Dos minutos bastan, pienso,
¿para qué lloro tanto entonces?
En dos minutos todo habrá pasado...
lunes, 22 de octubre de 2018
Distancia, lejanía y distanciamiento
Distancia, lejanía, distanciamiento;
estas tres palabras se abrieron paso
en mí y brotaron juntas.
Se empujaron la una a la otra
queriendo imponerse en importancia
y no viendo que las tres son tan semejantes
que me hicieron pensar que se necesitan
muchas de ellas para expresar lo que significan.
Entre ellas, me ha estremecido el sinónimo
que habla de enfriamiento
por sentirla anticipadamente
antes de comenzar a escribir,
y llevado por ese gélido sentimiento
me he lanzado a estas palabras.
Cualquiera de ellas, me estremece,
cada una de ellas me acongoja,
mi alma tiembla y se desconsuela
ante la certeza de la soledad
que cualquiera de ellas derramará
en mí.
¿Por qué alejarse?
Porque el frío del desamor baña
con su hielo líquido
y desprende lentamente cada enlace
que antes hubo.
La distancia en sí misma es frialdad
y la frialdad traerá inevitablemente
el alejamiento, la separación temida,
el olvido, la decepción, y por fin,
la dureza necesaria
para resistir el dolor.
Distancia, lejanía, alejamiento,
desaparición, vacío.
Ilusas ideas, fantasmagorías
que en nada reemplazan lo que creí
vivido, y termino sabiendo la
separación, sin haber llegado, jamás
a la integración.
miércoles, 17 de octubre de 2018
Sequía de amor
pero me he secado
mas quisiera saber que me siguen amando
pero me he secado
mas quisiera creer que alguien aun ama
pero me he secado
mas quisiera amar y saber que aún amo
pero me he secado
mas quisiera sentir la tibieza de esa caricia
pero estoy helado
mas quisiera tener en el alma un rostro tallado
pero lo he borrado
mas quisiera la luz de ese beso que alumbra
pero lo he apagado
mas quisiera pensar que el amor es milagro de vida
pero ha muerto el amor y el milagro.
mas quisiera en la entropía de mi vida, del amor el orden
pero mi sequía me lo impide.
Mas quisiera esos brazos dorados enlazados
pero mi áspera sequedad no los recibe
mas quisiera simplemente el amor dentro y fuera
pero no tengo ya ni uno ni otra.
lunes, 15 de octubre de 2018
Barro, oro, veneno
¡Ah!, si fuera posible el amor humano
¡Ah!, si fuera real el milagro de amar sin dolor
¡Ah!, si fuera posible que, instantáneamente
luego del dolor, llegara el amor,
restañara heridas y llenara de gozo
el alma, espíritu, mente y corazón.
¡Ah!, si fuera posible que en nuestro
barro corruptible se forjara el oro mejor.
Que tornara nuestro miserable ser
en una refulgente estrella de eterna luz
y todo por amor.
Ah, hermosa fragancia de la fresca flor
esa que equipara la flor del amor;
sin embargo, a diario, veo qué pides
sé lo que me das, también lo que me niegas,
cuán grande es tu engaño y la impureza
de tu mentido amor.
Derrumbado quedo luego de tu huída,
corres desalada luego de mentir;
hoy sé quién eres, en qué te transformas
y qué quieres de mí. De pronto, soy sabio
y conocedor de tu fiera perfidia y tu falso amor.
Tal vez algún día aprenda a devolverte
todo lo que antes tú me has dado a mí,
y entonces entiendas, cuál es el dolor,
cuánta es la locura, cuál es la ponzoña
de un falso amor.
Pero, por fortuna, no creo que pueda
y que siempre prefiera quedar como soy:
Amando, esperando, confiando y deseando
en todo momento, tu felicidad.
viernes, 12 de octubre de 2018
Noviembre
y asumo mi destino en ti
Noviembre, nacido y muerto allí
Noviembre, celebrado, luego tan llorado
Noviembre te han nombrado
y asumo mi destino en ti.
Noviembre te han nombrado
incluído el día del muerto en ti.
Noviembre, etapa del año
que anuncia el final.
Noviembre, calor, color y flor,
según donde transcurres, eso es lo que ofreces.
Noviembre, regalas también, adiós, muerte y dolor.
Noviembre, Samhain desde lejano tiempo,
transformado en sus rituales,
misterio de las culturas.
Noviembre, noviembre, en ti nací,
en ti padecí la muerte de mi amado,
y es en ti que, seguro, moriré,
al seguir sus pasos.
jueves, 11 de octubre de 2018
Extasiado en el amor
Atónito contemplo mi nuevo estado
Parece hace un instante, desfallecía sin remedio
La vida se me escurría entre las venas
No había nada que esperar sino la muerte
Ahora, no me alcanza el aire para aspirar
las emociones que me recorren, reviviéndome
El objeto de mi amor ha vuelto
Está junto a mí,
Está conmigo,
Ella es yo y yo soy ella
Todo revive, todo resucita
todo se renueva, todo es glorioso.
Cómo puede alguien morir por instantes
y vivir enloquecidamente al momento siguiente.
Qué sucede en esta forma de existencia
que sufre tal transformación ante el efecto del amor.
Qué es eso que convierte la muerte en vida
aun cuando parecemos estar
irremediablemente muertos.
Catarata, aluvión de emociones, calidez,
sentimientos suaves, bellos, conmovedores.
Pasión, ternura, caricias infinitas...
Qué ráfaga de vida arrasadora
trae este milagroso sentir, que redime,
resucita, alegra; quita del sopor nefasto
de la decepción y del deseo de morir.
Mas, luego que ha pasado el torbellino
de esas emociones desatadas y confusas,
y que ha limpiado todo raciocinio
dejando a su paso una sana locura
que impide el pensar, se desvanece la ráfaga
y vuelve todo a la razón, y con ella,
vuelve la tortura del vivir sin ese amor.
jueves, 4 de octubre de 2018
Homenaje de rodillas
"Has caído
en el espejo
del remanso dormido,
abatiendo tu frente
ante el Poniente."[...]
Dice Lorca, en genial canto.
Luego también afirma que
no son los vendavales
los que nos derrumban, y yo agrego,
son nuestras decisiones y nuestro
interno transitar la vida
los que nos llevan a buscar el fin.
Llamamos a la muerte cuando
ya no queremos esta vida
por insuficiente y yerta,
porque no estamos ni somos,
ni queremos seguir.
La inevitable simiente
de un amor inocente
por el sol de los dioses
que encandila el alma
y a pesar de eso se anhela, se busca
y con la muerte se consigue.
Es el espíritu fuerte,
ajeno a este mundo
lo que nos arranca de este.
Fue que estabas sediento
del pensamiento de tu verdad,
y tu cabeza humana
no alcanzaba a albergarlo.
¿Cómo se hace, mi amado,
para seguir sin estar a tu lado?
Regresa una y otra vez la primavera,
pero tú no regresas,
y no veremos ya más tus ojos
reflejando los brotes de los renuevos.
Tampoco veremos, como dijo Borges,
tu vejez ni tus canas; tus arrugas,
ni la fealdad de tu decadente cuerpo;
solamente el recuerdo de tu fresco rostro
habitará el corazón con tu nombre,
tu mirada sabia, dulce, joven y serena.
El breve camino que dejaron tus huellas
es el que transitamos, pisándolas,
pero no conseguimos tu compañía,
así se vuelve más grande la ausencia
por ser inalcanzable tu presencia.
viernes, 28 de septiembre de 2018
La montaña, siempre
Si me pienso montaña,
llora mi entraña.
Si me siento montaña
no soy extraño.
Si me veo, soy de piedra
y tan tierno como ella.
Si estoy alto junto a ella,
yo soy ella.
Si me aniquilo en mil trozos
en tantos me multiplico, como ella.
Si soy montaña, yo soy
si no lo soy, no sé qué ser.
Soy montaña, o ella es yo,
da lo mismo quién es quién.
Si montaña somos ambos
somos quienes queremos ser.
martes, 25 de septiembre de 2018
¿Encontrar la verdad?
Encontrar la verdad
o ser hallado por ella
aun contra nuestra voluntad
Dar en el rostro la luz
clara inconfundible
que mostrará esa inevitable
verdad que no hemos visto
ni quisimos ver.
Queda la duda quemante,
¿querremos verla esta vez?
Cuántas veces ha estado
frente mismo a nuestro ser,
dentro mismo del ser,
y la hemos evitado con gran
fuerza y tenacidad,
rechazando con dureza
el efecto de su luz.
Aunque no queramos verla
una vez que se ha presentado
ya no desaparecerá
y en cruel y diario tormento
se habrá de transformar,
pujando para ser vista,
luchando para sanar,
frente a la perturbación
de vivir en el error.
lunes, 24 de septiembre de 2018
Cielo, visiones, vida
Deslumbrados, observar el cielo, el cielo interior.
Misterioso halo de variado e inasible aspecto.
Revuelto, calmo, gris, rutilante, diáfano
Incesante cambio ante nuestro asombro
y limitada capacidad de ver su grandeza.
Mundo cálido, frío, envejecido, renovado,
muerte-vida; todo mixturado: cielo y tierra.
Todo incomprendido, todo inalcanzado:
dispersión, escapismo, engaño,
fantasía, ilusión, siempre confundidos.
Cíclico y no igual, variado e imposible
de catalogar, conocimientos efímeros,
ignorancia más amplia; cuando más miramos
menos vemos que no hemos visto
lo que debíamos ver.
Aprendemos que no aprendemos,
morimos para volver a vivir
en copia exacta a la vez anterior;
nos acercamos a la muerte
sin pensar hacia donde estamos yendo.
Surgen interminables los interrogantes,
no queremos indagar profundo,
no lo soportamos, a la vez que se acerca
a nosotros la verdadera luz,
huímos hacia la oscuridad.
Negados al camino real, deambulamos
por sendas de error, dolor, confusión,
desilusión, desesperanza y decepción.
¿Volveremos alguna vez los ojos
al lugar donde de verdad se podrá ver?
viernes, 21 de septiembre de 2018
La ruptura
Hubo un momento,
difícil, duro, lacerante,
helado, aturdidor.
Un momento en que se vio
el horror del desamor.
Un momento en que se vio
el horror de la crueldad.
Un momento de monstruosidad.
Casi imperceptible,
pero percibido en su totalidad.
Hiriente como el camino de la lanza
penetrando la carne, largo a largo del ser.
Fue aquel momento en que todo acabó.
Sobrevino, gélido el aire, la certeza
de la ruptura definitiva, del fin,
de lo inútil de toda la ilusión vivida,
creído entonces el amor entre ambos
y que todo fuera parte de ese amor.
Llegó el tiempo del quiebre, del ver,
y ese quiebre fue fatal.
Ya no hubo nada más que hacer,
el horror vino a reemplazar
aquello que se hubo visto como amor.
Tan pleno y tan claro se mostró
que no hubo modo de esquivar la realidad
y tremenda ruptura quebró de parte a parte
cada ser, segando la existencia de los dos,
inexistentes desde siempre.
miércoles, 19 de septiembre de 2018
Hombre viejo, sin amor
estés viejo y gris, y soñoliento
y balbuceante, y ante la chimenea,
tomes esta carta,
leerás lentamente y soñarás, quizás,
con la suave mirada
y los labios rojos que antes
besaban los tuyos incansablemente.
Amado fuiste y no lo hubiste disfrutado;
momentos de alegre gracia te rodearon
y con falso amor devolviste a quien te amaba,
solo dolores, desprecios, burlas y crueldades.
Ahora, inclinado, curvada tu joroba,
ante las olvidadas palabras de esa carta,
murmurarás, triste, frío, tembloroso,
cómo escapó el amor de entre tus manos,
que no quisieron asirse a quien te amaba.
Ahora, es tarde, ella ha muerto, y tal vez,
ya no te quede ni la esperanza de verla
luego de tu solitaria muerte.
martes, 18 de septiembre de 2018
Lo hermoso
Algo hermoso deja el gozo eterno
Crece en su hermosura, ¡es eterno!
Solamente se expande en su belleza creciente
Sueños bellos, renovados, libres
como son los sueños.
Lo hermoso habitará en lo eterno
A pesar del dolor, de los grises y las brumas,
A pesar de los muertos y las ausencias,
A pesar de lo nefasto y oscuro que siempre acecha,
Abre nuestro espíritu su luz e ilumina su hermosura
indestructible, diáfana, cálida, consoladora.
Tiende el espíritu su bello manto
de frescores y agua viva,
de verdes frondas con claros rayos
de luz resplandeciente.
Y aunque ardiéramos en pasiones dolorosas
y pensáramos en aquellos que ya fueron,
persiste, fluyendo del espíritu, lo bello,
lo dulce, lo hermoso; aquello que nos llena
de gozoso triunfo, porque es eterno.
domingo, 16 de septiembre de 2018
Extraño
acometen al ser,
especialmente al doliente.
El océano, el espíritu, alma
y mente, todo amenaza
con el naufragio, a este ser.
No hay una intención,
es que así es el océano interior
una vez perdido el dominio del timón.
No habrá ninguna balsa que resista
tales embates sobre aquel viajero,
ahora extraviado y a la deriva.
Extraño se ha vuelto entre sus pares
sus cercanos, sus amigos, sus amores,
antaño era otro, lo que creyó su mundo.
Extraño, sí tan extraño que le cuesta
reconocerse y ubicarse en sus días,
ni reconocer sus rasgos en el espejo.
Ya "los suyos" no lo son, ni él es de ellos
está muy lejos, su habitar es distinto,
no hay un "su" ni un "mi."
Se pregunta dónde y cómo habita,
se interroga y se pierde;
ya no sabe preguntarse.
Huracanes de emociones, ¡océanos!
que no encuentran ya su cauce,
ni por dónde y cómo verterse.
Extraño, ha perdido el timón,
se ha escurrido de sus manos,
tal vez nunca allí ha estado.
Extraño, como debe parecerles
a los otros, quienes a él le
parecen, otros desconocidos.
¿Qué ha de hacer ahora?
Extraño en todas partes: ha de quedar
inmóvil hasta ser él, encontrado.
miércoles, 12 de septiembre de 2018
Torrente
Llanto torrencial, mana
sin detenerse
Ojos que quieren descansar
de este diluvio
Enrojecidos, hinchados,
deformes
No es posible; deben continuar
llorando.
Irrefrenable surtidor
de lágrimas nuevas.
Son otras, son distintas,
por otra causa
Son lágrimas de amor
y del dolor del amor.
Derrame de lágrimas repetido,
y no siempre por la misma causa.
Torrente inagotable,
habrá llanto mientras haya vida
Ojos que sólo mojan,
llueven sobre todo el cuerpo
Caen, vertiendo su agua
sobre rostro, cuello, manos.
Llanto caliente, inexplicable;
duele, brota, se derrama;
destroza si no desborda.
El dolor también es agua
cuando es llanto.
Agua purificadora, consoladora
vivificante; el llanto es vida.
De pronto cesa,
de pronto empieza,
o en el silencio
o en irrefrenable grito.
Lágrimas como puñales,
arden desde la herida
Fuentes en vez de ojos,
rebasan sus bordes.
Mirada roja, apenas trasluce,
hundidos los ojos donde está el alma.
Llanto, llanto, repetido llanto.
Tal vez deshaga el cuerpo
y se tranforme en charca.
lunes, 10 de septiembre de 2018
Quédate
Quédate, pide mi alma
Quédate, mi corazón reclama.
Quédate, un grito de silencio
Quédate, enmudecen mis labios.
Quédate, te miran mis ojos
y te ven alejarte, con una sonrisa.
Quédate, y no puedo decirlo
Quédate, no es tu bien que así lo hicieras
Quédate, ya es tu figura borrosa y lejana.
Quédate, desgarrado mi pecho lo grita
en callado dolor, y se parte soltando
mis entrañas tras tus pasos.
Quédate, quisiera decirte y no debo
Quédate, pero no ha sido para lo que has nacido.
domingo, 9 de septiembre de 2018
Bruma interior
Me inunda desde dentro hacia fuera
como si fuera posible,
sin embargo es así como se siente.
Brota, fluye, cubre; nada queda sin
tapar por esta bruma de dolor
de tristeza, de ausencia, de extrañeza,
de incredulidad.
Bruma que nace de lo hondo.
Me inunda, y se desvanece mi vida
tras la bruma, que tiene nombre,
fecha, recuerdos, escenas, rostros.
¿Cómo puedo seguir aquí si él no está?
¿Qué hace que se pueda sobrevivir
a tanto destrozo aniquilador?
¿Cómo puedo andar, hacer,
hablar, como si nada hubiera sucedido?
Cada día se devela ante mí
un nuevo misterio indescifrable.
Me pregunto si de verdad estoy,
o sólo soy un remedo de lo que fui
Me pregunto qué fui antes,
y si ahora soy quien debí ser.
Me pregunto qué debo ver
en este escenario de la obra
en la cual soy parte.
Me pregunto qué hago aqui:
Ya no soy parte de nada
y nada es parte de mí.
Sólo encuentro encrucijadas
a las cuales enfrentar,
decidir por cuál marchar,
emprender el caminar
y saber por qué lo haré.
Me hallo desorientado,
más que nunca en mi vivir
sumo a este extravío y,
no me abandona jamás,
el dolor de existir;
ello obliga a preguntar
para qué estoy aquí,
para qué mi subsistir.
jueves, 6 de septiembre de 2018
La buena hermana (cuento)
Era una anciana, una anciana aparentemente débil e indefensa.
Para toda la familia, ella era la buena hermana. Esa hermana que no había vivido su propia vida por volcarla hacia los demás; la abnegada, la única que ofreció su tiempo, todos creían, sin haber pedido nada.
Pero, para quien no hubiera caído en la telaraña por ella tejida, las cosas se veían de otro modo. Ese modo monstruoso de vivir que tienen algunos seres humanos.
Tenía bajo su absoluto dominio a quien con ella vivía.
Nadie, ni grandes ni pequeños, se atrevían a contradecir ninguna de sus órdenes o deseos. Ella sabía cómo conseguirlo.
Ocupaba en el lugar central de la casa, una especie de panóptico, posición estratégica que había reclamado al anterior ocupante del lugar, a quien desplazó sin ambages, ya que aquel no le daba a ese espacio un uso tan apropiado como el que ella, para sus"quehaceres" sabría y supo darle.
Desde allí, lugar central de la casa toda, ella podía, desde su lecho, en el que simulaba dormir casi todo el día, vigilar y controlar todo movimiento que se produjera en la familia, con perfecta dedicación, ya que su vida era tan solo controlar.
Su familia había sido muy numerosa, pero había seleccionado cuidadosamente y durante años, con quién preferió permanecer, en una relación cerrada, aislada, posesiva, y hasta cruel cuando ella pensaba que debía recurrir a ello.
No vacilaba en desplegar gran histrionismo cuando se hacía necesario; hasta extremos impensados por alguien que no viera ni imaginara sus siniestros planes de poder, gobierno y posesión absoluta.
Era tan astuta, que quienes la trataban, pensaban que era una pobre viejecita frágil, necesitada de ayuda y compañía, sumidos en un total engaño.
Simulaba a la perfección, una sordera completa que dejaba de serlo, sin que nadie se percatara, cuando hacía falta para sus planes que sus oídos se abrieran, y con suma atención, escuchaba y guardaba la información obtenida, para cuando le fuera útil. Y tenía gran sentido de la oportunidad.
Nunca dejó de contar, diariamente, la cantidad de cubiertos, platos, vasos y fuentes, ni ninguna de sus pertenencias. Lo cual daba una acertada idea de su lucidez y capacidad mental. Y la gran importancia que tenía para ella, controlarlo todo.
.................................................................................................................
Hubo algunos sucesos realmente escalofriantes.
Una noche, en que su hermana Lila, la elegida para ser su compañía, se había atrevido a no volver a la hora pautada, se arrojó al suelo antes de que ella llegara, como había hecho otras veces, para castigar a la "culpable," y permaneció allí en el mismo lugar, hasta que su hermana apareció en la casa y la encontró en tan lastimosa situación, la que, por supuesto era totalmente una estrategia de manipulación para lastimar sus sentimientos y para acrecentar el sentido de culpabilidad, "por haberla abandonado," cosa que hizo angustiar de tal manera a Lila, que raras veces, y solo cuando era necesario, la dejaba sola.
Es necesario decir que esta anciana era perfectamente saludable, gobernaba su casa con gran solvencia y claridad, con gran tiranía también, por lo tanto, no había en ella ni por asomo la debilidad ni la necesidad que ella había, muy astutamente plantado en la cabeza de su sometida hermana. Y de quienes se acercaran a su casa y se relacionaran con ellas, aunque esto rara vez sucedía.
En una ocasión, en que Lila, ilusionada, creyó haber iniciado una relación, ya tardía, con un hombre de su edad, que también manifestaba el deseo de estar con ellas, generosamente, y a pesar de ver claramente la situación de Lila, la anciana cambió su humor; estaba todo el día de mal talante y muy exigente en todo lo diario. Nada la conformaba y había extremado su vigilancia sobre Lila. Además le tomada el olor frecuentemente, como tratando de rastrear cualquier mínimo cambio. También le hablaba con aspereza, y constantemente le reprochaba los errores
en llevar la casa como ella le indicaba. No perdía oportunidad de humillarla, sobre todo en presencia del cortejante.
La llegada del hombre, por supuesto, había agravado la situación y había exasperado el talante ya difícil de la vieja.
No quería que salieran de la casa. No le agradaba que viniera a visitar a Lila. Tampoco fue del agrado de la "dueña"ninguno de los atributos del señor pretendiente. Era para ella, un total e inoportuno intruso. Le encontraba cada vez, un defecto más odioso e insoportable.
Una tarde, la anciana, siempre vigilante, se pareció más que nunca a un espectro, ya que aparecía, en algunas ocasiones, repentinamente en el vano de la puerta, en silencio, mirada escrutadora, desaprobando la soledad de Lila y el hombre, con desprecio y repulsión, hallándolos fuera de su radio de observación. Esa vez, fue la más terrible de todas: el hombre sintió la amenaza, vio su maldad pintada en el rostro mudo.
El hombre sintió que su espina se congelaba y la vio como a un ser siniestro, maligno, peligroso. Su cara estaba deformada por el odio, y tal vez, la envidia. Dispuesta a todo para defender su posesión y su mandato. Ella quiso que él supiera que la guerra había sido declarada y que no dejaría de actuar hasta que él se fuera, se desvaneciera, se olvidara, como si Lila ni siquiera hubiera existido.
Ella, la vieja, hizo todo lo que pudo, desde su simulado desvalimiento y fragilidad, sabiendo que para apartar al hombre debía apelar a todos sus artilugios, hasta lograr su alejamento total. Eso lo tenía decidido y lo lograría.
No tardó mucho tiempo en cumplir su cometido. En menos de tres meses, el enamorado huyó aterrado de semejante enemiga, y supo que jamás antes tuvo que vérselas con monstruo semejante.
Desapareció para nunca más volver.
La anciana, mientras tanto, estaba exultante: su hermana era de nuevo suya. Ahora más que nunca, en tanto que Lila, cada día más sombría, iba perdiendo su vitalidad y se asemejaba más y más a un muerto viviente.
La vieja, trinfante una vez más, lució como lo había planeado; el día de la muerte de Lila, ella, digna, dramática, como atravesada por el dolor, eligió con suma delicadeza a su próxima acompañante...
Confusiones
Me encuentro y desencuentro
Me afano y tengo desidia
Me entusiasmo y decaigo
Creo querer, al cabo no quiero
Me alisto y me desvisto
No me decido a salir
Me preparo y desisto.
Cuál es la encrucijada
que me toca enfrentar
que no puedo elucidar
que no puedo precisar
que no me permite pensar
ni actuar, ni conciliar
¡si no sé qué conciliar!
La confusión todo lo llena
Desde el amanecer hasta el fin del día
No puedo aclarar mi mente
Es un todo maremagnum
Ideas que van y vienen
Vuelven y se rechazan
No encuentro una dirección.
Tanto pensar enredado
a abandonar todo me ha llevado;
he de buscar un lugar donde
la calma me alcance
donde pueda entrar en trance
y recibir el mensaje que me quitará de aquí,
y siendo un estadio distinto,
diluiría mi confusión...tal vez.
sábado, 1 de septiembre de 2018
He viajado
He viajado hacia otros lugares
He visto luces y sombras
He visto el horror
He visto belleza y amor
He visto bondad
He visto verdad
He visto, creo, casi todo.
He vuelto anonadado
He vuelto intrigado
He vuelto desinteresado
He vuelto deseando irme
He vuelto sin volver del todo
He vuelto, pero no soy como era.
He pasado de este mundo
He pasado por otros lugares
He creído que algo sabía
He visto ahora, que estaba errado
He visto que no soy quien creí
He oído palabras en otro lenguaje.
He deseado jamás regresar
He llorado a mi vuelta
He sentido una gran extrañeza
He sentido que ya soy ajeno
He sentido que no pertenezco
He sabido que quiero otro mundo.
jueves, 30 de agosto de 2018
Qué he buscado
Cuánto camino hecho,
sin hallar lo que he buscado.
Tampoco puedo saber
qué he estado buscando,
tampoco puedo buscar
si sigo en la misma senda.
Tengo esa sensación
de estar caminando lento,
o de no estar caminando;
siento que pasa a mi lado
una huella verdadera
que intenta llamar mis pasos.
Me he empecinado en ver
lo que nunca ha existido;
qué quiero y qué no quiero
sigue siendo un enigma
que no puedo resolver
si sigo en la misma senda.
Si ya sé que no lo sé,
por qué sigo caminando
sin variar mi derrotero,
sin probar en otro rumbo,
sin mirar hacia otro lado,
sin detener mi vagar.
Cuando la muerte me llame,
(ella sí sabe el camino),
habré de llorar mi error
pero ya será muy tarde;
no tendré más solución:
ella habrá de llevarme
por un sendero distinto.
lunes, 27 de agosto de 2018
Minimizado
Fue fugaz la visión de mí mismo:
allí estaba, de espaldas, parado,
escondido;
un caldero repleto de flores,
tapaba mi ser, tapaba mi todo,
nada era, y así se sentía.
Contemplaba aquella figura,
diminuta, cuyo cuerpo
semejaba el de un niño,
siendo yo, como ahora soy,
un adulto,
quien en ese cuerpo habitaba.
Era cruel la certeza
y estaba a la vista:
debía esconderme,
hacerme pequeño,
buscar un lugar
que me ocultara.
La penumbra que allí
me rodeaba, hacía la escena
aún más dolorosa y más vergonzante;
humillado, mirando al suelo,
buscaba la forma, porque no lo era,
de no ser de ninguna manera.
He soñado
Otra vez he soñado contigo, y recuerdo,
que estabas presente y muy viva;
eras joven, dulce y delicada,
frágil; ignorante de lo que sucedía,
confiada en mi mano que te conducía,
sin imaginar
que yo, frágil como tú,
tampoco el camino sabía.
Veía que íbamos juntos,
largos caminos tan desconocidos
y tan solitarios;
había esquinas confusas,
bifurcaciones que yo no entendía.
Pero, tú, tu mano en la mía,
eras tan confiada y nada temías,
creías que yo era seguro y te protegía.
Hablábamos, íbamos juntos,
caminábamos, ciegos,
hacia un destino que no existía,
lleno de obstáculos,
tropezando, pero siempre juntos.
Hasta que,
envueltos en densa penumbra,
no sentí tu mano que estaba en la mía,
y, desesperado busqué tu presencia,
aunque siempre supe que no estarías
que ya no te hallaría y así acabaría.
viernes, 24 de agosto de 2018
A vosotros
A vosotros todos,
quienes me acompañan,
a aquellos,
que mi voz escuchan
aun desconocida pues no la
he emitido,
ni estoy tan cerca
que puedan oír.
A vosotros todos,
que pensáis conmigo,
que reflexionáis
lo que reflexiono
sin saber quién soy,
ni yo,
quiénes sois vosotros.
A vosotros todos,
dedico este tiempo
que es nuestro tiempo
habitando juntos
aunque no lo estemos,
por estar "aquí".
A vosotros todos,
cuyos rostros no he visto
ni jamás veré,
y a pesar de ello,
ocupáis mi mente
y mi corazón
y me hacéis sonreír.
A vosotros todos,
pequeño homenaje,
mi agradecimiento,
mi afecto;
este pedacito
del día que tengo
y que con vosotros
quise compartir.