jueves, 15 de noviembre de 2012

El tigre



Como un tigre, majestuoso, invencible,
así, irrumpe en mi coraza endeble,
tu presencia invasora, avasallante,
y, paredes que creí impenetrables,
se deshacen en tus garras
como finos cortinados de tenue seda,
y caen sus pedazos, mezclados con la sangre
de toda mi existencia, rota.

¿¡De qué oscuros horrores has surgido, tú,
inmenso tigre de un amor tan destructivo,
que de modo tan inicuo me aniquilas!?
Indefenso, entre tus fieras garras me deshago,
y veo en mi sangre derramarse mi vivir,
y no hay quien te detenga, cruel, salvaje;
y sin remedio,  tú me has de devorar.

El tigre majestuoso al que tu amor semeja,
tan feroz como hermoso es, y es por eso,
que con glorioso placer por tí me dejo destruír,
y, en retazos de mi ser yo te gozo, y en jirones
mi cuerpo todo te entrego, pues tú, el tigre,
eres,  en belleza sin igual, paroxismo de
pasión que da causa a mi existir.    

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. el amor, la entrega, la generosidad, que mas alla de toda forma costantemente crea, y siendo el mismo es uno nuevo...

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